Jueves, 19 enero, 2017

El asma activo puede aumentar significativamente el riesgo de ataque al corazón

Los asmáticos con medicación de control, en comparación con los no asmáticos, presentaban niveles significativamente más elevados de marcadores inflamatorios, incluyendo las proteínas C-reactiva y fibrinógeno



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Síntomas recientes de asma o asma que requiere medicación diaria puede aumentar significativamente el riesgo de ataque al corazón, según han descubierto los autores de dos trabajos de investigación presentados en las Sesiones Científicas de 2014 de la Asociación Americana del Corazón.

“Los médicos deben hacer todo lo posible para controlar cualquier otro factor de riesgo cardiovascular modificable en pacientes con asma”, afirma Matthew C. Tattersall, autor de uno de los trabajos y profesor asistente de Medicina en la División de Cardiología de la Escuela de Medicina y Salud Pública de la Universidad de Wisconsin-Madison, en Estados Unidos.

En el estudio de Tattersall participaron 6.792 personas en el ‘Estudio Multiétnico de Aterosclerosis’ (MESA, por sus siglas en inglés), que rastrea los primeros signos de desarrollo de enfermedades del corazón. Los pacientes tenían un promedio de 62 años, el 47 por ciento eran hombres, el 28,4 por ciento de raza caucásica, el 28 por ciento afroamericanos, el 22 por ciento de hispanos y el 12 por ciento chino-estadounidenses.

Tras ajustar por factores de riesgo de enfermedades del corazón, los investigadores encontraron que las personas con asma que requieren medicamentos diarios tenían un 60 por ciento más de probabilidades de sufrir un evento cardiovascular, como un ataque al corazón, accidente cerebrovascular o enfermedad relacionada durante diez años de seguimiento que las personas sin asma. El asma y la enfermedad cardiaca se asocian con mayores niveles de inflamación en el cuerpo.

Los asmáticos con medicación de control, en comparación con los no asmáticos, presentaban niveles significativamente más elevados de marcadores inflamatorios, incluyendo las proteínas C-reactiva y fibrinógeno. Este último es una medida de la pegajosidad de la sangre que la inflamación puede empeorar. Los pacientes con antecedentes de asma pero que actualmente no requieren medicación diaria poseían niveles intermedios de estos marcadores.

En el segundo estudio, realizado en el Condado de Olmstead, Minnesota, los investigadores compararon a 543 pacientes que tuvieron un ataque al corazón con 543 que no sufrieron un ataque al corazón de la misma edad y género. La edad media de los participantes era de 67 años, el 44 por ciento eran mujeres y el 95 por ciento de raza blanca.

Después de controlar los factores de riesgo de enfermedad cardiaca tradicionales tales como la obesidad, la hipertensión arterial, el tabaquismo, la diabetes y el colesterol alto, los científicos hallaron que los pacientes diagnosticados con asma tenían alrededor de un 70 por ciento más de riesgo de ataque al corazón que aquellos que sin la patología. Los pacientes con “asma activo” que tenían síntomas, tomaban medicamentos o habían visitado al médico por el asma en el año anterior presentaban el doble de probabilidades de padecer un ataque al corazón que los pacientes asmáticos con síntomas recientes.

“Malestar en el pecho o dolor pueden confundirse con un síntoma de asma, pero como el asma aumenta el riesgo de ataque al corazón y los tratamientos para cada problema son muy diferentes, los pacientes deben tomarse en serio el dolor en el pecho y otros síntomas de ataque al corazón y buscar tratamiento inmediato”, aconseja Young J. Juhn, autor principal del estudio del Condado de Olmstead y profesor de Pediatría y Medicina Adolescente de la Clínica Mayo en Rochester, Minnesota, Estados Unidos.

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