Lunes, 24 Julio, 2017

            

El arte de posponer las cosas

Lo hago luego...o no.

Centro de Psicología Ágora


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¿Qué es la procrastinación?

La procastinación es la tendencia a posponer continuamente  las cosas que debemos hacer. Esto nos afecta tanto a corto plazo como puede ser: lavar los platos, hacer deporte, dejar de fumar, mandar un email, ahorrar… como a largo plazo como puede ser terminar una carrera, perder peso…

Todos hemos tenido alguna vez periodos de procastinación en periodos de nuestra vida por diversos motivos, y como consecuencia hemos sufrido ansiedad, por no haber realizado las tareas en su momento.

Un ejemplo significativo de procastinación es Felipe de Mafalda. Aquel que siempre dejaba los deberes sin hacer y que además sufría por ello. Era un personaje torturado.  Podemos recordar algunas frases típicas de Felipe:

“No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy. ¡Desde mañana mismo empiezo!”

“¿Y si antes de empezar lo que hay que hacer, empezamos lo que tendríamos que haber hecho?”

“La voluntad debe ser la única cosa en el mundo que cuando está desinflada necesita que la pinchen.”

  • Como conclusión de la decisión de procastinación nos gustaría recordar la frase Napoleón Hill:

La procastinación es el mal hábito de dejar para pasado mañana lo que debería haberse hecho el día de ayer.

 

¿Por qué procastinamos?

La procastinación está muy relacionada con la impulsividad, con la búsqueda de placer inmediato, restándole importancia al placer a largo plazo.

Así si ofrecemos a un grupo de personas 50 euros en el momento o 100 en un año, la gran mayoría elegirán 50 en ese mismo momento.

No pasa nada si dejas los platos sin lavar, si no sales a correr, si no estudias o si no comienzas la dieta un día. El inconveniente es si esas tareas se posponen semanas, meses o incluso años. ¿Cuánto podías haber avanzado en tus objetivos si hubieras trabajado un poco diariamente sin posponer las tareas?

Como dice esta frase:

Procastinar es como una tarjeta de crédito: es muy divertido hasta que te llega la factura.-Christopher Parker.

Otro de los motivos para posponer las tareas, es por la creencia de que no tenemos la capacidad o habilidades en ese momento como para realizar la tarea de forma satisfactoria. Así nos da miedo fracasar y preferimos evitarla.

 

¿Cómo vencer la procastinación?

  • Presta atención a tus pensamientos.

Debemos atender a nuestros pensamientos cuando venga la tentación, por ejemplo si nuestra planificación es  estudiarnos 3 temas al día, y cuando llega la hora de estudiar pendamos “Bueno, hoy descanso y mañana estudio 6”. Este es un ejemplo de pensamiento permisivo. Cuando nos vengan este tipo de pensamientos, debemos pararnos a pensar las consecuencias a largo plazo detenidamente. Y no darlos como buenas ideas sin más.

  • Planifícate.

Es importante que tengamos claras las tareas que queremos realizar, y a su vez dividir esas tareas en mini objetivos. Por ejemplo si queremos adelgazar 10 kilos, nos podemos poner como mini objetivos adelgazar 2 kilos por semana. Así los pequeños resultados que nos llevan a nuestro objetivo nos motivaran para seguir adelante.

Observa en qué pierdes el tiempo.

Es aconsejable hacer un registro sobre lo que hacemos todas las horas del día. Así seremos más cocientes de que tareas son las que nos quitan más tiempo. Te sorprenderá.

  • Recompénsate.

Cuando termines una tarea, date un capricho. Esto te ayudara a estar más motivado con la tarea y no abandonarla a medias.

  • Ponte fecha límite para terminar las tareas.
  • Elimina los distractores

Un ejemplo de distractores típicos pueden ser las redes sociales, cuando te dispongas a hacer una tarea, se recomienda mantener estos distractores fuera del alcance.

  • Da el primer paso.

Como diría el anuncio de Nike “Just do it” Simplemente hazlo. Una vez que das un paso, la misma inercia hace que te resulte más fácil seguir actuando. Si te resulta totalmente imposible dar un paso en esa tarea, empieza por hacer algo rápido que te obligue a entrar en movimiento. Por ejemplo recoger algo. Eso hace que te pongas en modo hacer y crea una cierta dinámica positiva.

Un artículo de Centro de Psicología Ágora

Referencias

  • Bauman, Zygmunt (1999). Modernidad líquida. Fondo de Cultura Económica. Buenos Aires.
  • Beswick, G., y Mann, L. (1994). State orientation and procrastination. En J. Kuhl y J. Beckmann (Eds.) Volition and personality: Action versus state orientation. Gottingen: Hogrefe y Huber.
  • Burka, J. B., y Yuen, L. M. (2008). Procrastination: Why you do it, What to do about it now. Cambridge: Da Capo Press.
  • Cuesta, R. (2007). Escaparse de las prisiones interiores: La ética como proceso de liberación. (2.ª Ed.). New York: Xulon Press Incorporated.

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