Domingo, 26 Marzo, 2017

El Algarrobico, un punto negro de 8.000 metros cuadrados

El reivindicativo grupo ecologista ya había llevado a cabo otras acciones de protesta en este mismo hotel

E.P


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Un centenar de activistas de Greenpeace han dado por finalizada la acción que desde este domingo iniciaron en el polémico hotel ubicado en la playa de El Algarrobico, en Carboneras (Almería), en el que han pintado sobre su fachada un gran punto negro de unos 8.000 metros cuadrados sobre el que se puede leer “hotel ilegal” a fin de llamar la atención sobre este espacio y exigir el desmantelamiento del inmueble promovido por Azata.

Los activistas han comenzado a desalojar el hotel a las 10,00 horas con “mucho cansancio y mucha alegría” por “seguir dejando constancia de que no se pueden consentir destruir nuestra costa”. “Lo decimos alto y claro y seguiremos diciéndolo hasta que sea desmantelado”, ha señalado la organización ecologista a través de su web.

La acción ha concluido con la presencia de dos zódiacs en las que se podía leer el mensaje: ‘Algarrobico, punto negro de la costa’ y ‘Demolición ya’. Esta ha sido la acción con más activistas en los 30 años de historia de Greenpeace en España. Según la organización, los activistas han abandonado el hotel sin que se produjeran detenciones tras finalizar su acción.

Asimismo, Greenpeace ha lamentado que la Junta de Andalucía siga sin responder al escrito que la organización ecologista ha dirigido esta semana a su presidenta Susana Díaz para que la Administración andaluza adquiera los terrenos en los que se ubica el hotel y los registre a su propiedad. De la misma manera, el Ministerio de Medio Ambiente “sigue dando la espalda” a la defensa de la costa en este paraje.

“El fin del punto negro del Algarrobico comienza con la compra de los terrenos por parte de la Junta de Andalucía de nuevo. El Algarrobico se ha convertido en la vergüenza de la inactividad de la Administración andaluza”, ha declarado el director de Greenpeace, Marío Rodríguez, para quien “las administraciones públicas tienen que hacer valer las leyes ambientales de nuestro país”.

La organización ecologista cree que “ya hace tiempo que se terminaron las excusas” de los políticos para no hacer cumplir la ley y devolver el paraje natural de El Algarrobico a los ciudadanos. “¿Cuántos argumentos más necesitan los políticos para cumplir su obligación y desmantelar este edificio ilegal?”, se ha preguntado la responsable de la campaña de Costas de Greenpeace, Pilar Marcos.

“No es justo que se pongan los recursos naturales al servicio de las empresas y que para ello se les arrebaten a los ciudadanos, es necesario que se haga justicia, y que se haga ya”, ha añadido la activista, presente también en esta última acción.

SEIS ACCIONES

Esta es la sexta vez que la organización realiza acciones de protesta en el hotel. La organización ya ha cubierto por completo el edificio con telas verdes, ha llevado su buque insignia ‘Rainbow Warrior’ a la zona, trasladado su oficina ahí durante cinco días y pintado el mensaje hotel ilegal para pedir a la Junta de Andalucía y al Ministerio de Medio Ambiente que devuelvan este paraje natural a los ciudadanos, entre otros aspectos.

“Este hotel ilegal de 21 plantas y 411 habitaciones se ha convertido en el mayor punto negro del litoral español y es un ejemplo reconocido internacionalmente de la impunidad con la que se ha actuado en la costa del país en los últimos años, donde aún se pretende hacer prevalecer la normativa urbanística sobre la ambiental”, apuntan desde la ONG.

Greenpeace ha recordado a la Junta las sentencias del TSJA dictadas en diciembre de 2013 para declarar públicos los terrenos donde se ubica el hotel y al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente que el Tribunal Supremo ratificó en julio de 2011 la Orden Ministerial que fijaba un deslinde de costas en los primeros 100 metros de playa, por lo que ha pedido que ambas administraciones ejecuten el protocolo general de colaboración para la recuperación de la playa de El Algarrobico publicado en el BOE en diciembre de 2011.

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