Jueves, 19 enero, 2017

El acceso a la educación y a la sanidad de los niños afganos en riesgo como consecuencia del conflicto

Las escuelas y los centros de salud se encuentran bajo creciente amenaza como resultado de la escalada de violencia que vive el país

Foto: Archivo
E.P.


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Los niños afganos cada vez tienen más dificultades para acceder a los servicios de salud y educación, ha destacado este lunes la Misión de Asistencia de la ONU en Afganistán (UNAMA, por sus siglas en inglés) en su informe “Educación y atención médica en riesgo”. Las escuelas y los centros de salud se encuentran bajo creciente amenaza como resultado de la escalada de violencia que vive el país ante los continuos enfrentamientos del Gobierno afgano con los talibán.

El informe, que ha sido realizado por UNAMA y UNICEF de forma conjunta, denuncia cómo la violencia relacionada con  las amenazas y la intimidación llevada a cabo por las partes perjudica la salud y la educación personal, reduce la disponibilidad de asistencia sanitaria y limita el acceso a los servicios esenciales de educación y salud para los niños. El informe cubre un periodo de tres años, desde el 1 de enero de 2013 hasta el 11 de diciembre de 2015.

“Los resultados del informe son profundamente preocupantes. Es sencillamente inaceptable que los profesores, médicos y enfermeras sean objetos de violencia o amenazas y que las escuelas y los centros médicos sean atacados”, ha señalado el delegado especial de la Secretaría General de Naciones Unidas para Afganistán, Nicholas Haysom. “Todas las partes vinculadas en el conflicto deben tomar medidas para proteger la sanidad y la educación en Afganistán”, ha añadido.

En 2015 UNAMA y UNICEF registraron 125 incidentes que afectaron al acceso a la sanidad, comparados con los 59 que se registraron en 2014, incluyendo 20 trabajadores de personal médico asesinados, 43 heridos y 66 secuestrados.  Otros 132 incidentes relacionados con el conflicto afectaron al acceso a la educación y 11 empleados relacionados con el sector docente fueron asesinados, 15 heridos y 49 secuestrados. Ello supone un gran incremento en relación con las cifras del año 2014.

De los 257 incidentes registrados en 2015, la mayoría estaban relacionados con amenazas e intimidación, lo que supone un aumento del 182 por ciento, si lo comparamos con el año 2014. Los actos de amenaza e intimidación incluyen: amenaza de muerte, agresiones a personal sanitario y educativo, cierres forzosos de colegios, prohibición de la asistencia a la escuela, particularmente para las niñas, extorsión y otros actos perjudiciales. UNAMA y UNICEF también han documentado incidentes relacionados con explosivos detonados cerca de colegios y clínicas, matando e hiriendo a personal sanitario y educativo.

ALTOS NIVELES DE POBREZA

El acceso a estos servicios básicos se ha visto mermado debido a la inseguridad que genera el conflicto, pero además, “se ha exacerbado aún más a causa de los altos niveles de pobreza crónica que experimenta el país”, ha señalado el representante de UNICEF en Afganistán, Akhil Iyer.

La violencia relacionada con el conflicto ha tenido como consecuencia el cierre parcial o total de más de 369 escuelas en 2015, afectando a más de 130.000 estudiantes y 600 profesores.

El informe subraya las particulares vulnerabilidades que afectan a las niñas, señalando ataques, amenazas y prohibiciones explícitas impuestas para restringir la educación a las chicas.

“La violencia que genera el conflicto no sólo pone a los niños afganos en peligro, sino que limita sus derechos fundamentales a la educación y los servicios sanitarios”, ha destacado la directora de Derechos Humanos de UNAMA, Danielle Bell. “Debemos redoblar los esfuerzos para permitir a los niños, particularmente a las niñas, un acceso libre y seguro a los servicios médicos y la educación”, ha añadido.

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