Jueves, 17 de Enero de 2019

            

El 70% de padres y madres demandan más tiempo para atender a sus hijos

Según una encuesta, uno de cada cuatro dedica menos de dos horas diarias al cuidado y atención de sus hijos

EP


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Casi siete de cada diez padres y madres consideran que sus hijos les demandan más tiempo del que les prestan y consideran necesario, según refleja la encuesta ‘¿Cuánto tiempo compartimos con nuestros hijos?’ realizada por ARHOE.

Este estudio está enmarcado en el programa ‘Carta a mis papá’, subvencionado por la Consejería de Políticas Sociales y Familia de la Comunidad de Madrid, cuyo principal objetivo ha sido sensibilizar sobre la necesidad que tienen los menores de compartir más tiempo con sus familias, así como crear conciencia acerca de las actividades y el tiempo que realmente emplean padres y madres en la educación y cuidado de sus hijos.

La encuesta ha permitido conocer los hábitos y necesidades de los progenitores respecto a las relaciones que mantienen con sus hijos y el tiempo que les dedican.

Concretamente, refleja que uno de cada cuatro dedica menos de dos horas diarias al cuidado y atención de sus hijos. En un día normal, seis de cada diez progenitores dedica tiempo a jugar y sólo el 40 por ciento lo dedica a ayudarles con los deberes.

Ante esta situación, el 70 por ciento manifiesta que se siente “mal”, “cansado”, “agotado”, “estresado”, “acelerado”, “agobiado”, “triste”, “culpable”, “impotente” o “decepcionado”, entre otros.

El estudio revela que el trabajo (72%) y las tareas domésticas (45%) son las principales barreras que les impiden dedicar más tiempo. Además, el 42 por ciento declara que el cansancio y el estrés les impide pasar más tiempo con sus hijos.

Asimismo, nueve de cada diez encuestados asegura saber qué hacer para conseguir más tiempo que dedicar a sus hijos. Así, entre otras medidas, casi un tercio destaca la desconexión de algún dispositivo, como ordenador, móvil, tableta o televisión.

En referencia a la desigualdad de género y la falta de corresponsabilidad, el cuestionario indica que las mujeres son las que mayoritariamente se dedican a tareas de cuidado y domésticas, y además durante más tiempo. Además, hombres y mujeres difieren en la percepción que tienen sobre su implicación en dichas tareas, siendo la de aquellos más optimista, en el sentido de que sobrevaloran su aportación y perciben que la situación de necesidad no es tan imperiosa.

En el ámbito laboral, los progenitores piden al Gobierno y a las empresas medidas de racionalización de horarios, del tiempo y de los espacios.

Ante los resultados de la encuesta, ARHOE advierte que los progenitores tienen recursos para optimizar la cantidad y calidad de tiempo que dedican a sus hijos, aunque son mayores los factores externos que imposibilitan conciliar la vida laboral, personal y familiar.

Este derecho, según la organización, se ve frustrado por la necesidad y voluntad de trabajar de ambos progenitores; por los horarios irracionales de entrada y salida; largos períodos para la comida; las jornadas partidas; la falta de flexibilidad; la imposibilidad de teletrabajar; la falta de adecuación de los horarios laborales a los escolares; o los largos desplazamientos al lugar de trabajo, entre otras.

CONCILIACIÓN REAL
Para que esta conciliación sea real, ARHOE señala que es “necesaria” la igualdad entre mujeres y hombres, la “imprescindible, justa y necesaria” participación de los hombres en las tareas domésticas y en el cuidado de menores, mayores, personas y dependientes.

“Lo más valioso de este trabajo es haber hecho reflexionar sobre este extremo a padres y madres, haciéndoles que sean más conscientes de lo que hacen, lo que no hacen, cómo se sienten y qué piensan al respecto”, ha señalado el director del programa y autor del informe, Mariano Ruipérez.

Por su parte, el presidente de ARHOE, José Luis Casero, ha subrayado que una “gran parte” de las personas encuestadas manifiestan que pasan menos tiempo con sus hijos del que consideran necesario. “Datos que nos muestran, de primera mano, las carencias que la sociedad padece en este sentido y el alto coste emocional que provoca pensar en lo que hacemos día a día al respecto”, ha concluido.


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