Sábado, 16 Diciembre, 2017

            

El 50% de enfermeros está “quemado”, al 86% le cuesta concentrarse y el 72% dice que ha empeorado la atención sanitaria

Los datos han sido publicados con el estudio 'Percepción del estrés en los profesionales de Enfermería en España. Comparativa 2012-2017'

Portavoz del sindicato SATSE | Fuente: E.P
E.P


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El 51,38 por ciento de los enfermeros españoles reconoce estar “quemado” en su trabajo y el 80,08 por ciento se siente estresado, lo que provoca que al 86,63 por ciento tenga dificultades para concentrarse y que el 72,20 por ciento perciba que la atención que se presta a los pacientes haya empeorado en los últimos años.

Así se desprende del estudio ‘Percepción del estrés en los profesionales de Enfermería en España. Comparativa 2012-2017’, realizado por el sindicato de Enfermería (Satse) sobre una muestra de 1.903 enfermeros de entre 31 y 50 años, de los cuales el 80 por ciento tenía un contrato fijo y el 20 por ciento eran eventuales.

Los datos se han comparado con los resultados obtenidos en 2012. “Nos hemos llevado una tremenda decepción a pesar de las pocas esperanzas que teníamos de mejora, debido a que se está diciendo que la crisis económica ha pasado, y de que el sistema sanitario hubiese rectificado de los recortes realizados”, ha explicado la secretaria técnica de Satse y responsable del estudio, María José García.

Y es que, actualmente el 89,75 por ciento de los enfermeros asegura que sus condiciones de trabajo se han deteriorado como consecuencia de los recortes y el 82,87 por ciento considera que en su horario laboral no dispone del tiempo suficiente para prestar la atención más adecuada a sus pacientes, de los cuales el 50 por ciento asegura quedarse a hacer cosas fuera de su horario laboral sin tener “ningún tipo” de reconocimiento o compensación, “enmascarando” así las deficiencias del sistema sanitario.

SIN PLANTILLAS SUFICIENTES Y CON AGOTAMIENTO EMOCIONAL

Asimismo, el 81,40 por ciento avisa de que en sus unidades no hay plantillas suficientes para prestar la atención más adecuada, lo que repercute en su estado de ánimo. De hecho, el 71,94 por ciento asegura sentir agotamiento emocional y el 51,81 por ciento no se siente realizado durante su trabajo. “Son señales de alarma que desde Satse llevamos tiempo denunciado y que ya es hora de que las autoridades establezcan algún tipo de medida para paliar estos resultados”, ha recalcado García.

Pero, además, el estudio ha puesto de manifiesto que el 96 por ciento padece tensión muscular; el 90,15 por ciento inquietud, nerviosismo, ansiedad, temor o angustia; el 85 por ciento alteraciones del sueño; el 70,14 por ciento alteraciones gastrointestinales; y el 44,75 por ciento problemas sexuales.

Del mismo modo, el 77,94 por ciento tienen cambios de humor constantes; el 73,45 por ciento sufre una preocupación excesiva; y el 70,81 por ciento tienen dificultades para tomar decisiones. “Va a llegar un momento en el que los enfermeros que están ahora cuidando de la salud de los pacientes sean ellos los propios enfermos y es que sus niveles de estrés y de estado físico y anímico son inaceptables”, ha recalcado la experta, para alertar de que todas las puntuaciones han aumentado de forma negativa con respecto a 2012.

 

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