Jueves, 19 Octubre, 2017

            

El 25% de las colonoscopias tiene que repetirse por una insuficiente limpieza previa

Se estima que el 90% de los casos pueden ser curados si se detectan de modo precoz, para lo que es necesaria una colonoscopia eficaz

Prueba colonoscopia
Gabinete


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Cerca del 25% de las colonoscopias realizadas en España presenta una insuficiente limpieza previa, lo que resta eficacia y genera retrasos en el diagnóstico del cáncer de colon al obligar a repetirlas. Así lo concluyen los expertos que participan en la 20ª Reunión Anual de la Asociación Española de Gastroenterología (AEG) que se celebra del 8 al 10 de marzo en Madrid. Este problema impide la visualización de lesiones malignas y premalignas, lo que provoca un aumento de riesgos y costes, y disminuye el efecto protector de la prueba frente al cáncer. Este tipo de tumor es la segunda causa de muerte en la Unión Europea y el tumor maligno de mayor incidencia en España, con cifras de entre 28.500 y 33.800 nuevos casos cada año, según la Asociación Española contra el Cáncer (AECC). Además, se estima que el 90% de los casos pueden ser curados si se detectan de modo precoz, para lo que es necesaria una colonoscopia eficaz. En este sentido, los preparados con bajo volumen de polietilenglicol, en combinación con ácido ascórbico, consiguen una gran eficacia y mejoran la calidad de la limpieza, lo que contribuye a que la prueba sea lo más completa posible.

Existen diferentes causas que obstaculizan una correcta visualización de las lesiones al realizar la colonoscopia y por tanto favorecen un diagnóstico erróneo o impreciso. “El valor de este tipo de pruebas depende de forma crítica de la limpieza colónica pues si el colon está mal preparado impide que sea completa, lo que obligaría a repetirla y, además, disminuye el efecto protector sobre la aparición del cáncer”, advierte el doctor Marco Antonio Álvarez González, médico adjunto del Servicio de Digestología del Hospital del Mar de Barcelona y moderador de la mesa Actualización en Gastroenterología en la Reunión de la AEG. Diferentes estudios han demostrado, de hecho, que la detección de los pólipos del colon, incluyendo neoplasias avanzadas, se asocia con la calidad de la preparación. Esta es “la parte más difícil y molesta pues implica que el paciente siga una dieta baja en fibra y tome preparados laxantes para eliminar el material fecal acumulado”, indica.

La correcta preparación intestinal tiene varias fases. “En la primera de ellas es necesario informar bien al paciente del proceso para que esté motivado a llevarlo a cabo de forma rigurosa y siga las normas que garanticen una buena calidad de la limpieza”, afirma el doctor Álvarez González. La segunda implica el seguimiento de una dieta baja en fibra durante varios días antes de la prueba. “Los alimentos ricos en fibra están prohibidos porque necesitamos que no se acumulen nuevos residuos fecales en el colon”, destaca. Por último, expresa este especialista, “el día de antes de la realización de la colonoscopia se ha de tomar el producto laxante, con el que se debe procurar que sea bien aceptado por el paciente para que le resulte lo menos molesto posible y pueda completar la toma de todo el preparado”. Para ello, hay que dividir la dosis en dos tomas y disminuir el intervalo de tiempo entre la segunda toma y la prueba. En este sentido, añade, “los preparados laxantes con bajo volumen de polietilenglicol, como el que se combina con ácido ascórbico (PEG / AA), consiguen una gran eficacia, similar a los preparados con grandes volúmenes, y además mejoran de forma significativa la tolerancia de la preparación”.

Un estudio publicado en el último número de la revista World Journal of Gastroenterology concluye que un régimen de dosificación de dos litros de PEG / AA para una colonoscopia realizada a primera hora de la mañana muestra más eficacia y un mejor cumplimiento de la toma de todo el producto laxante que si no se dividen las dosis. Además, según el doctor Álvarez González, “tienen un buen perfil de seguridad a diferencia de los laxantes basados en fosfatos y mejoran la tolerabilidad con respecto a los que tienen alto volumen de polietilenglicol”.

DIAGNÓSTICO PRECOZ

Cerca del 54% de los pacientes que sufren un cáncer de colon en España sobreviven más de cinco años, según datos de la AECC. “La supervivencia de las personas con este tipo de tumores va a depender mucho del estadio en el que se encuentre la enfermedad”, expresa el doctor Álvarez González. El origen de la misma suele estar en una lesión benigna llamada pólipo, un crecimiento anormal en la superficie del colon. “Su presencia es muy común y si, con el tiempo, no se elimina, puede transformarse en tumor maligno”, explica. La evolución es lenta y asintomática, “pues suelen pasar entre 10 y 15 años. De ahí la importancia de los cribados, que permiten detectar este tipo de lesiones a tiempo y eliminarlas antes de que se conviertan en cáncer”, comenta. La detección en una fase temprana implicará que el tratamiento sea menos agresivo y más exitoso. Sin embargo, apunta este especialista, “en la mayoría de los casos, los síntomas aparecen cuando ya está avanzado”.

Los principales factores de riesgo de este tipo de tumores son el sexo masculino, la edad avanzada, determinados estilos de vida (tabaco, obesidad, alcohol), determinadas dietas (carnes rojas y procesadas, grasas, bajas en fibra) y factores familiares o hereditarios. Según datos de la AEG, en el 70% de los casos aparece en pacientes sin antecedentes familiares, con una importante implicación de la edad y los factores de riesgo dietéticos, ambientales y de estilo de vida. Por su parte, los antecedentes familiares son los responsables en el 25% de los casos. Y, por último, en un 5% hay una predisposición genética.

La colonoscopia se indica por tres razones: en pacientes que presentan síntomas, por diagnóstico precoz en personas que no tienen sintomatología y para el seguimiento de lesiones encontradas en un anterior examen. “El diagnóstico temprano es importante ya que se trata de una enfermedad muy frecuente, por lo que se recomienda hacer esta prueba a partir de los 50 años en personas sin síntomas ni con factores de riesgo”, subraya el doctor Álvarez González. Los programas de cribado poblacional de cáncer colorrectal, que se realizan en algunas comunidades autónomas de España, comprenden la realización de un análisis de sangre oculta en heces y, si el test resulta positivo, una colonoscopia. Están dirigidos a personas asintomáticas con edades comprendidas entre los 50 y los 70 años.

Por otro lado, hay personas con antecedentes familiares o determinadas enfermedades predisponentes al cáncer de colon “a las que se recomienda realizar una vigilancia más estrecha”, informa el doctor Álvarez González. Por último, aquellas que han presentado pólipos o un cáncer de colon operado, “necesitan realizarse pruebas periódicas de seguimiento para detectar nuevas posibles lesiones”. Las recomendaciones de seguimiento de la guía de práctica clínica de la Unión Europea aconsejan la realización de una nueva colonoscopia entre uno y cinco años, en función de las características de las lesiones extirpadas en la primera colonoscopia.

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