Jueves, 19 enero, 2017

Dos de los acusados de intentar matar a un joven niegan su participación y el tercero alega defensa

La Fiscalía de Granada pide para los dos primeros nueve años y medio de prisión, y para el tercero cuatro años y medio de cárcel

Zona Norte de Granada | Foto: Archivo GD
E.P.


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Dos de los tres acusados de intentar acabar con la vida de un joven, al que presuntamente dispararon en más de diez ocasiones, en la zona norte de Granada el pasado 4 de diciembre de 2014 han negado este miércoles su participación en los hechos, mientras que el tercero ha afirmado que lo hizo en defensa propia, atemorizado por un tiroteo anterior en el que presuntamente había participado la víctima.

Así lo han señalado durante la primera sesión del juicio que se sigue desde este miércoles en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Granada, donde se han sentado en el banquillo Eduardo S.H. y Jorge S.F. como presuntos autores de un delito de homicidio en grado de tentativa y de tenencia ilícita de armas, y Juan J.S.F., por posible homicidio en grado de tentativa en grado de cómplice.

La Fiscalía de Granada pide para los dos primeros nueve años y medio de prisión, y para el tercero cuatro años y medio de cárcel. Por su parte, la acusación particular, ejercida por Aránguez Abogados, solicita para los dos primeros un total de 14 años y medio por el delito de asesinato en grado de tentativa y tenencia ilícita de armas, y siete años de cárcel al último.

La defensa solicita la libre absolución de dos de los acusados, Jorge S.F. y Juan J.S.F., mientras que para Eduardo S.H., considerado el autor material de los disparos, pide una condena de nueve meses de cárcel porque no controla sus impulsos y consume marihuana desde los 14 años.

Este último procesado, Eduardo S.H., ha reconocido haber disparado contra el joven en las inmediaciones de una tienda 24 horas, pero ha dicho que lo hizo al ver la culata de la pistola que supuestamente llevaba éste.

Según ha incidido, aquel día había consumido sustancias estupefacientes y estaba atemorizado por un tiroteo previo en el que este joven había participado presuntamente, disparando al aire, por lo que actuó, según ha afirmado, en defensa propia con un arma que lleva “por precaución”.

Los otros dos procesados han asegurado que en el momento de los hechos no se encontraban en Granada capital, según han informado a Europa Press fuentes del caso.

Además de los inculpados, han comparecido ante el tribunal los testigos, que han dicho no recordar nada de lo sucedido, pese a que reconocieron a los presuntos autores en sede policial, judicial, como en respectivos reconocimientos fotográficos.

Los agentes que analizaron la escena del tiroteo han indicado que recogieron restos de balas que acreditan que al menos se realizaron once disparos, y que encontraron una bala sin percutir, por lo que se cree que una de las armas utilizadas se encasquilló.

El juicio continúa este jueves con la realización de pruebas periciales y los informes, tras lo que quedará visto para sentencia.

ACUSACIÓN DE LA FISCALÍA

Según la acusación provisional del Ministerio Público, los hechos se remontan a las 23,30 horas del 4 de diciembre de 2014, en las proximidades de un establecimiento de alimentación 24 horas situado entre las calles Henríquez de Jorquera y Juan Pedro Mesa de León de Granada.

Allí, un joven, que tenía entonces 22 años, fue abordado por los dos principales procesados, que portaban sendas pistolas. Tras recriminaciones entre las partes, y “con claro ánimo de acabar con su vida”, Eduardo S.H., después de apuntar inicialmente a la cabeza del joven, le disparó en la pierna derecha y éste cayó al suelo.

Entonces, Jorge S.F. efectuó otro disparo y los dos acusados iniciaron entonces la huida hacia la furgoneta en la que se habían desplazado al lugar de los hechos, donde les esperaba el tercer acusado. Juan J.S.F., quien presenció la escena, les facilitó la huida, según el fiscal, que afirma que los disparos no cesaron y Eduardo S.H. efectuó al menos otros diez.

Como consecuencia de la agresión, la víctima sufrió lesiones por arma de fuego a consecuencia de 10 impactos de proyectiles en miembros superior e inferior glúteos y pie izquierdo, que requirieron tratamiento de urgencia por pérdida hemática irrogada, consistentes en varias heridas en brazos y piernas que le han generado secuelas de movilidad, además de un perjuicio estético global moderado.

Según informe de balística forense, las doce vainas encontradas en el lugar de los hechos corresponden a cartuchos del 9 milímetros Parabellum, todas ellas percutidas por una pistola semiautomática coincidentes con las características de una pistola Glock.

Como consecuencia de los disparos efectuados se ocasionaron desperfectos en la luna trasera izquierda y tapizado en la puerta trasera izquierda de un vehículo estacionado en el lugar de los hechos pasados pericialmente en 753,14 euros.

Los procesados no contaban con licencias de armas ni tenían ninguna legalizada a sus nombres.

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