Martes, 23 Mayo, 2017

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¿Dónde están las feministas?

Francisca García Vázquez


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En un mundo como el de hoy estremece la noticia de la condena a muerte en la horca por “adulterio y apostasía” de Meriam Ibrahim, una joven médico de Sudán, casada con un cristiano. La madre de Meriam, que era cristiana, la educó como tal; ambas fueron abandonadas por el padre, que era musulmán. Por ello, ante las acusaciones ha declarado que ni ha cometido jamás apostasía, ni renuncia a su fe para seguir viviendo. Y ya es medio año el que lleva encarcelada junto a su hijo de casi dos años, atada con cadenas en los tobillos dentro de una sucia celda. En este estado acaba de dar a luz a su segundo hijo el 27 de mayo, sin asistencia sanitaria.

La noticia ha dado la vuelta al mundo y ha recogido cientos de testimonios en contra de la tiránica sentencia. Pero…ante una injusticia de este calibre, que demuestra una tiranía y un abuso feroces con respecto a los derechos de las mujeres, sean del credo que sean, ninguna comunidad de feministas ha soltado ni una palabra al respecto. ¿Por qué? ¿Porque todo lo que no huela a ideología de género no merece defensa y lucha alguna?
La defensa de los derechos de las mujeres es algo mucho más profundo que los gritos de a quienes sólo interesa una mujer politizada, que lidera una lucha de derechos instrumentalizados, y absolutamente intolerante con otras manifestaciones no afines a su ideología.

Queda claro que el feminismo es una cosa, pero la defensa real de la mujer es otra muy diferente. Las injusticias que sufren las mujeres en el mundo por el mero hecho de serlo, merecen una defensa recta, tolerante e imparcial. De lo contrario, sólo servirá al juego de quienes las utilizan como excusa para otros fines.

Meriam, gracias por tu fuerza y tu coherencia. Deseamos enérgicamente que se acabe ya este calvario y puedas volver a casa pronto.

Comments

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  1. No sé si es una carta en defensa de Meriam Ibrahim (médica, que no médico, sudanesa) o una carta contra el feminismo. “Las feministas” no existen como un grupo cohesionado de una sola voz. Hablo por tanto como feminista pero no en nombre de todas (¿sería eso posible acaso?). Y en mi nombre puedo decir que mi página feminista ha seguido el caso (y como la mí, muchas en muchos idiomas y en varios países) no hay más que hacer una búsqueda rápida en Google para encontrarlo, o ir a la página de ONU Mujeres de cualquier país del mundo. Nadar y guardar la ropa es complicado y defender a una mujer atacando a todas las que consiguieron para ella que pudiera ir al colegio, escribir libremente a un periódico y tener la libertad para decir lo que piensa es un pésimo negocio. ¿Quién usa a una mujer (Meriam) para conseguir otros fines (atacar al Feminismo) sino quien dirige esta carta? Ahí lo dejo.

  2. Los y las feministas llevamos semanas levantando la voz contra esta barbarie, pero tú no te has enterado porque estás en otra cosa. ¡Perversa!

  3. A ver si esta vez sale mi comentario…
    Soy feminista, pero las feministas no somos un club o una asociación con carnet. Amnistía Internacional tiene una petición para la liberación de Meriam; yo, como imagino que muchas y muchos la hemos firmado con la esperanza de que se nos escuche y hacer presión aunque no seamos un grupo organizado.
    Y aunque la pregunta retórica sobre la ideología de género te quedó muy bonita; nos has hecho entender porqué no eres feminista. Antes de hablar de un tema que desconoces debes informarte, leer sobre qué es el feminismo y leer y escuchar a verdaderas feministas en blogs, en talleres y seminarios.
    Tu artículo es una apología a la ignorancia, queda muy feo que uses un caso tan sensible como el de Meriam (del que hay mucho movimiento entre feministas, solo es poner en google, en la primera página me salieron 3), para criticar algo que no conoces.

  4. Reescribo, a ver si ahora hay suerte y se publica: “No sé si es una carta en defensa de Meriam Ibrahim (médica, que no médico, sudanesa) o una carta contra el feminismo. “Las feministas” no existen como un grupo cohesionado de una sola voz. Hablo por tanto como feminista pero no en nombre de todas (¿sería eso posible acaso?). Y en mi nombre puedo decir que mi página feminista ha seguido el caso (y como la mía, muchas en muchos idiomas y en varios países) no hay más que hacer una búsqueda rápida en Google para encontrarlo, o ir a la página de ONU Mujeres de cualquier país del mundo. Nadar y guardar la ropa es complicado y defender a una mujer atacando a todas las que consiguieron para ella que pudiera ir al colegio, escribir libremente a un periódico y tener la libertad para decir lo que piensa es un pésimo negocio. ¿Quién usa a una mujer (Meriam) para conseguir otros fines (atacar al Feminismo) sino quien dirige esta carta? Ahí lo dejo.

  5. Me parece un artículo de opinión muy bien escrito y que tiene mucha razón. Para nada es una apología de la ignorancia y creo que toca un tema muy interesante. Si la gente se ofende por este artículo quizá sea porque lleva razón.

  6. Totalmente de acuerdo con el artículo. La mayoría de las mujeres no nos identificamos con el sesgo ideológico, tan politizado de las llamadas feministas. Sus reacciones airadas a opiniones contrarias les delatan.

  7. Caroline, luchar por el respeto de los derechos más elementales de una persona no es de ser perversa, es de agradecer. No seáis tan soberbias y manos a la obra que cuando os interesa os dejáis oír y ver.