Jueves, 14 Diciembre, 2017

            

Disfunción eréctil, un problema acallado por la vergüenza

Más del 50% de los hombres de entre 40 y 70 años sufre esta situación en algún momento

Foto: Archivo
Sarai Bausán García | @Sarai_Bausan


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Existe una problemática que preocupa a la mayoría de la población masculina de todo el mundo y cuya incidencia no se puede cuantificar de forma rotunda debido a que quien lo padece suele avergonzarse y negarlo. Se trata de la disfunción eréctil, una enfermedad caracterizada por la incapacidad persistente de los hombres para conseguir o mantener una erección que permita tener una relación sexual satisfactoria.

La disfunción eréctil es una patología frecuente que, si no se trata, puede cambiar la vida de quien la padece hasta afectar a sus relaciones no solo con su pareja sino también con su familia, amigos.

Tal y como señala él urólogo José Luis Miján, este problema es muy frecuente a partir de los 50 años, ya que “la edad es uno de los factores que provocan la disfunción eréctil”. Así, se cuantifica que más del 50% de los hombres de entre 40 y 70 años padece esta enfermedad, estimándose que 30 millones de hombres tienen este inconveniente en toda Europa.

Las causas que provocan la aparición de esta imposibilidad de mantener relaciones sexuales satisfactorias pueden ser orgánicas -en las que la edad, las posibles enfermedades y el consumo de medicamentos son los principales detonantes- y psicogénicos o funcionales, en las que no se conoce un origen demostrado. En este apartado se sitúan, entre otros, la ansiedad, el insomnio y la depresión.

Pero no todo está perdido cuando aparece esta situación, sino que, según las palabras de José Luis Miján, con un buen tratamiento que ataque al origen del problema puede tratarse esta problemática. Así, los profesionales centran sus tratamientos en el uso de fármacos orales, inyecciones en el interior del pene o en la colocación de prótesis en función de la gravedad de la disfunción y su incidencia.

“Hay gente que lo lleva mal y otros que lo aceptan, pero muchas veces no lo dicen por vergüenza”, recalca el urólogo sobre esta enfermedad que se puede prevenir si está producida por patologías tratables.

 

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