Jueves, 30 Marzo, 2017

Diez canciones que nadie debería versionar nunca jamás

Algunas canciones están para no versionarlas, y más cuando tratamos con algunos temas que ya son clásicos e inmortales, asociados a un tipo de banda o sonido

Queen | Foto: Paul Natkin


image_print

Cuando un artista hace una versión de un tema ajeno, por lo general pretende rendir pleitesía y manifestar su admiración por los creadores originales. La intención suele ser honesta, pero los resultados son claramente impredecibles.

Eso lo está sintiendo en sus carnes en las últimas horas el rapero Kanye West, quien está recibiendo todo tipo de críticas no precisamente amables (las hay, pero pocas) después de haber versionado el Bohemian Rhapsody de Queen durante su reciente actuación de este fin de semana en el Festival de Glastonbury.

Y es que cuando una canción alcanza el estatus de clásico inmortal, se graba a fuego en el imaginario colectivo de una manera profundamente inalterable. Por eso, cuando alguien osa reinterpretarla, lo habitual es que salga escaldado y escarmentado, en la mayoría de las ocasiones de manera desmedida.

Por eso a continuación repasamos una decena de canciones que nadie debería versionar jamás. Es un consejo con buenas intenciones, para evitarnos todos males mayores.

BOHEMIAN RHAPSODY

Efectivamente, Bohemian Rhapsody es perfecta en su forma original, cantada con inigualable pasión por Freddie Mercury (fallecido en 1991). Por eso ni tan siquiera sus compañeros Brian May y Roger Taylor, empeñados en seguir dando conciertos con el nombre de Queen con otros cantantes, deberían permitir que nadie más la cantara.

[ot-video][/ot-video]

STAIRWAY TO HEAVEN

Led Zeppelin es la banda de rock por antonomasia, gracias a la salvaje pericia interpretativa de Robert Plant, Jimmy Page, John Paul Jones y el fallecido John Bonham. Entre los cuatro crearon esta mágica Escalera hacia el cielo, sublime en sus diez minutos de intensa grandilocuencia.

[ot-video][/ot-video]
THUNDER ROAD

Versionar a Bruce Springsteen es de por sí complicado debido a la peculiar personalidad del rockero de New Jersey, agraciado con una voz de camionero atronador pero no exenta de matices melódicos. Alcanzó el éxito masivo en 1975 con el disco Born to run, donde podemos encontrar esta evocadora historia de búsqueda de la libertad cantada en primera persona. Nadie más puede sentirla igual ni interpretarla parecido.

[ot-video][/ot-video]
WHERE THE STREETS HAVE NO NAME

La épica del rock de estadio encuentra su máxima expresión en la banda irlandesa U2, que en 1987 se convirtió en masiva gracias al éxito desmesurado de su disco The Joshua Tree. La guitarra de The Edge y la voz indomable de Bono hacen de Where the streets have no name una canción que, aunque sea versionada una y otra vez, tiene ese algo especial que anima a dejar las cosas como están.

[ot-video][/ot-video]
THUNDERSTRUCK

Muchos podrán tocar la guitarra como Angus Young, pero ninguno de esos aspirantes podrá transmitir su chisporreante electricidad. Si a eso le añadimos la afilada voz de Brian Johnson y una base rítmica en plan martillo pilón, tenemos una apisonadora sónica que no hace prisioneros a su paso. No queda pues mas que rendirse.

[ot-video][/ot-video]
SMELLS LIKE TEEN SPIRIT

Kurt Cobain tenía ese algo místico que hacía especial todo lo que tocara. Smells like teen spirit cambió el rumbo de la música en la década de los noventa y convirtió al grunge en un movimiento popular para las masas. La descarnada interpretación de Kurt es inimitable y cualquiera que intente parecerse arderá en el camino.

[ot-video][/ot-video]
KNIGHTS OF CYDONIA

La épica de U2 encuentra revitalización en las canciones de Muse. Son la banda de rock más vigorizante del siglo XXI gracias a composiciones como Knights of Cydonia, con todos los ingredientes necesarios para convertir los conciertos en ceremoniosos rituales sectarios. Una demostración de músculo a prueba de cualquier comparación.

[ot-video][/ot-video]
LA SIRENA VARADA

Una banda es inimitable cuando rebosa personalidad. Eso es precisamente lo que identificaba a unos Héroes del Silencio comandados por la engolada y poderosa voz de Enrique Bunbury, perfectamente combinada con los preciosistas arreglos de guitarra de Juan Valdivia. La sirena varada lo resume todo.

[ot-video][/ot-video]

SATISFACTION

Puede que no sea una canción muy complicada de tocar y que el riff de Keith Richards sea más bien sencillote. Pero después de 50 años, a estas alturas ya nadie debería volver a tocarla aunque solo fuera por sumo respeto a sus Satánicas Majestades. Miles de artistas la han tocado a lo largo de estas cinco décadas y ya es momento de asumir que solo bordearon el ridículo.

[ot-video][/ot-video]

LIKE A ROLLING STONE

Si hay alguien inimitable, ese es Bob Dylan, con su aura de leyenda, su voz nasal y su interminable verborrea. Bob cambió el rumbo de la música en 1965 al editar este single de seis minutos de letra interminable y electricidad pesada, que nadie debió versionar jamás. Curioso que los Rolling Stones se atrevieran, lo amoldaran a su sonido y sigan aún hoy tocándola en directo. Ya parece hasta suya. Ese es el truco al hacer una buena versión. Pero como la de Dylan, ninguna.

[ot-video][/ot-video]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *