Viernes, 22 Junio, 2018

            

Desastre en Los Cármenes (0-3)

El Granada CF fue goleado por un Celta plagado de suplentes que hizo un triplete sin apenas apretar el acelerador

Foto: LFP
Román Callejón | @RomanCallejon


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Debut del nuevo míster del Granada CF, Tony Adams, que tenía la ardua tarea de resucitar un equipo el día de la Pascua de Jesucristo. Para su primer once inicial, sí que resucitó a Krhin para la media, uno de los olvidados tanto por Jémez como por Alcaraz. También resucitó el típico 4-4-2 inglés, con una defensa compuesta por cuatro centrales, una media férrea plagada de pivotes y volantes y una pareja de delanteros complementaria, con la velocidad de Ponce y el músculo de Kravets.

El Celta, por su parte, no pudo venir más descafeinado y dejó a su artillería en el banquillo. Los Hugo Mallo, Radoja, Fontás, Radoja o Iago Aspas vieron el inicio del partido desde el banco. Los celtiñas no se jugaban nada en la liga y así se plasmó en la alineación de arrancada.

Sí que se vio, del lado de los rojiblancos, un equipo muy bien plantado sobre el terreno de juego que dejaba pocos huecos y que presionaba con intensidad. Adams llenó su esquema de hombres ordenados y el Celta no terminaba de encontrar huecos, aunque esto también dejaba poco lugar para la creación.

Como era de esperar entonces, el peligro llegaba por mediación del juego directo. Vezo metió un balón largo, desde la derecha, a la espalda de los centrales para Ponce, que ganó por velocidad y se plantó delante de Sergio, pero su remate fue sorprendentemente malo y se marchó muy desviado.

Fuera de esto, la contienda fue bastante medida, incluso aburrida en ciertos aspectos del partido. Los de Berizzo, cargados de suplentes, no desarrollaron todo su potencial creativo y ofensivo habitual, algo que el Granada no supo aprovechar. De la misma manera, los visitantes creaban peligro mediante juego directo y segundas jugadas, como fue el caso del gol. Un pase largo originó un malentendido entre Ochoa e Ingasón. El meta mexicano salió y despejó con la cabeza para que Jozabed recuperase en la media, hiciera la pared con Beauvue y se quedara dentro del área delante de Ochoa, donde picó la pelota y convirtió el 0-1. El supuesto orden establecido se vino abajo en una jugada desafortunada y de despiste.

Justo después del tanto, Adams reorganizó el dibujo de su escuadra sobre el césped. Krhin, bastante perdido en la derecha, pasó a la medular para formar una especia de trivote junto a Wakaso y a Uche. Además, el míster inglés retrasó a Ponce a la banda derecha, con lo que dejó a Kravets como único punta.

Así las cosas, el Granada tuvo más la pelota, aunque las principales jugadas de peligro seguían llegando gracias al juego directo, bien mediante balón parado, bien mediante balones para la velocidad de Ponce. Pereira botó una falta muy cerrada al primer palo, que tocó Jozabed con la cabeza y el balón pareció colarse en la meta de Sergio, aunque en realidad pegó en el lateral de la red y se marchó a córner.

Este fue el fútbol que se vio en Los Cármenes en la primera mitad, con polémica incluida por una posible falta sobre Kravets dentro el área. La afición no estuvo nada contenta con la actuación arbitral, no solo por esta acción sino por alguna otra que le costó la cartulina a Kravets y otra falta sobre el ucraniano, que le dejó fuera de combate al filo del descanso. De hecho, Sánchez Martínez señaló el camino a los vestuarios antes de realizar el cambio por Carcela, ya preparado en la banda. Y es que gran parte de culpa de que la mitad inicial tuviera un ritmo lento fueron las innumerables interrupciones que sufrió.

Tras la reanudación, y ya con Carcela sobre el césped, Ponce ocupó la posición de punta y el marroquí jugó tirado a la banda derecha. Sin embargo, los primeros minutos del periodo final no mostraron ningún cambio en la dinámica de la contienda. El balón se atascaba en un centro del campo poco creativo y ambos equipos se decantaban por el juego directo.

Pasado el primer cuarto de hora de esta parte, el Granada quiso más. Llegó entonces una buena salida de balón de Krhin, que acabó con la bola en la izquierda para Carcela y centro al área del marroquí, donde Ponce no remató con acierto y el cuero se fue a saque de esquina. Del mismo, llegó un ben centro de Pereira al segundo palo, que Ingason cazó con la cabeza, pero que se marchó a saque de portería.

Los nazaríes despertaron y la grada respondió. Y es que la hinchada está tan deseosa de fútbol que, con poco muestre el equipo, da todo lo que lleva dentro. Uche puso un centro desde la derecha que remató Pereira en la frontal del área con un potente zapatazo, pero muy centrado y sin grandes dificultades para Sergio, que atajó la bola. Corría el minuto 64 y fue el primer disparo entre los tres palos del Granada.

Los rojiblancos lo intentaron con más ahínco, casi siempre a través de balones largos para la velocidad de Pereira y de Ponce, aunque la claridad de las oportunidades no era decisiva. Carcela no terminaba de entrar en juego. Con el talento sin asentarse, el empuje afloró y un fuerte disparo de Uche desde 30 metros sorprendió a Serio, no obstante, la fortuna quiso que el esférico se estrellase en el larguero.

Pese al empuje nazarí, la calidad celtiña terminó por imponerse. No hizo falta buen juego ni jugadas trenzadas. El Chelo Díaz colocó en la escuadra izquierda de Ochoa un balón inalcanzabe para el mexicano, después de golpear duro un lanzamiento de falta desde más de 30 metros de distancia (0-2).

Acto seguido, Beauvue empujó a gol una contra que llegó hasta Bongonda por banda izquierda y que el jugador visitante estrelló en el palo. Ochoa no pudo hacer nada (0-3). Incluso el Celta pudo incrementar la cuenta, pero dio la sensación de que no quisieron poner la puntilla a un Granada con los brazos totalmente abajo.

Fue entonces cuando el protagonismo del día pasó a la grada. La afición, muy enojada, se deshizo en gritos en contra de la directiva, especialmente contra Sergi Vieta. Además, de los cánticos de “directiva dismisión”, llegaron los de “jugadores mercenarios”, los de “Quique, Quique, Pina”, e incluso los de “Lucas Alcaraz”.

El dicho de “entrenador nuevo, victoria segura”, no puedo estar más lejos de la realidad. El efecto Adams no sirvió. Los jugadores no se enchufaron ante la oportunidad de coger importancia con un nuevo míster y el equipo sigue dando la imagen de que nade puede hacer para salir de esta situación que ya le tiene más en segunda que en la división que van abandonando poco a poco. Los pitos fueron más fuertes cuando el colegiado pitó el final y se escucho un clamoroso “¡Fuera!”

 

FICHA TÉCNICA

Granada CF: Ochoa; Vezo, Saunier, Ingason, Gastón Silva; Uche, Wakaso, Krhin (Boga, min. 74), Andreas Pereira (Héctor, min. 74); Kravets (Carcela, min. 46), Ponce

Real Club Celta de Vigo: Celta: Sergio; Roncaglia, Lemos, Sergio Gómez, Planas; Marcelo Díaz, Jozabed (Señé, min 79), Cheikh; Hjulsager (Radoja, min. 69), Bongonda, Beauveue (Sisto, min. 83)

Goles: 0-1: Jozabez, min. 23; 0-2: Marcelos Díaz, min. 73; 0-3: Beauve, min. 76

Árbitro: Dirigió la contienda José María Sánchez Martínez (colegio murciano). Amonestó a Ingason (min. 37), Wakaso (min. 38), Kravets (min. 41), Gastón Silva (min 81), Ponce (min. 88) y a Marcelo Diaz (min. 57), Lemos (min 59), por parte de los visitantes.

Incidencias: encuentro perteneciente a la Jornada 32 de la Liga Santander entre el Granada CF y el RC Celta de Vigo, disputado en el Estadio Municipal Nuevo .Los Cármenes

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