Viernes, 15 Diciembre, 2017

            

Desarticulada una organización criminal dedicada al tráfico de drogas por toda España dirigida desde un laboratorio en Salobreña

Esta intervención está dentro de la 'Operación Parcero', que ha conseguido el descubrimiento y desarticulación de dos laboratorios clandestinos de droga

Guardia Civil
E.P.


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La Guardia Civil de Segovia ha desarticulado, en el seno de la ‘Operación Parcero’, una presunta organización criminal dedicada al tráfico de drogas en el territorio nacional y que se ha saldado con la detención de ocho personas y la aprehensión de importantes cantidades de estupefacientes, así como vehículos de alta gama y dos laboratorios de procesamiento de droga. El valor de todo el material intervenido alcanza 1.220.000 euros.

La dirección de esta organización delictiva se situaba en un laboratorio de tratamiento de estupefacientes descubierto en Salobreña (Granada). La droga tenía salida a través de varios puntos ubicados en la zona norte de la Comunidad de Madrid, en localidades como Pozuelo de Alarcón, Boadilla del Monte, Hoyo de Manzanares o la propia capital madrileña, además de contar con gran actividad en la provincia de Segovia.

A finales de la semana pasada, miembros de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Segovia iniciaban en Otívar (Granada) la fase final de una operación que se inició hace un año, cuando se detectó en la provincia segoviana la posible presencia de un grupo criminal organizado, dedicado a la distribución de cocaína, hachís, marihuana, speed y otros estimulantes.

EN TIERRA DE PINARES

La información del Instituto Armado apuntaba hacia una localidad de la comarca segoviana de Tierra de Pinares, donde se desarrollaba la venta directa al consumidor y también mediante menudeo. Un trabajo que llevó a los agentes al convencimiento de que varios vecinos de la zona podían estar implicados en esas labores.

Con el paso de los días, la Benemérita comprobó e identificó el mecanismo de actuación de esas personas, para adquirir la droga y distribuirla, merced a frecuentes encuentros con proveedores. Así, los agentes apreciaron una estructura “perfectamente jerarquizada”.

Las investigaciones trasladaron el foco a Madrid, donde existían varios puntos de distribución de la droga.

La Guardia Civil certificó, además, que uno de los objetivos lo era, a su vez, de otra operación del Cuerpo Nacional de Policía, por lo que se inició la coordinación a través del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO), del Ministerio del Interior.

El resultado ha incluido siete registros. Concretamente en Salobreña (Granada), las localidades madrileñas de Pozuelo, Boadilla del Monte, Hoyo de Manzanares y Madrid y en la provincia de Segovia, con la detención de ocho personas. R.A., en Otivar (Granada); A.D. E I.R., en Salobreña (Granada); C.V., en Boadilla del Monte (Madrid); A.A., en Hoyo de Manzanares (Madrid), D.A., en Madrid; y O.C. y R.C., en la provincia de Segovia.

Igualmente, se ha logrado la incautación de 29’287 kilos de cocaína, 20 de los cuales se hallaban en proceso de elaboración a base de pasta de cocaína; 3’9 kilos de hachís, 16’5 kilos de marihuana dispuesta para su venta, 112 gramos de speed, estimulantes, 25 kilogramos de tabaco y 40.990 euros en metálico. Además, se han intervenido varios vehículos de alta gama y diversos efectos y documentación, aún pendiente de estudio.

La operación ‘Parcero’ ha conseguido el descubrimiento y desarticulación de dos laboratorios clandestinos de droga. Uno de ellos ubicado en Salobreña (Granada), dedicado a la elaboración y corte de cocaína, con una producción capaz de fabricar 10 kilos de esa sustancia cada día.

Respecto al segundo laboratorio, situado en la localidad madrileña de Boadilla del Monte, se hallaba en proceso de construcción y contaba ya con todo el material para su inmediata puesta en funcionamiento, como campo de cultivo de marihuana ‘indoor’, de modo que se aseguraban las cosechas continuas a lo largo del año.

El responsable del laboratorio granadino es un fugado de la justicia sobre el que consta una orden europea de detención, por otro delito de tráfico de drogas y varios antecedentes. Los agentes han tenido dificultades para identificar a estar persona, ya que ostentaba varias identidades distintas (gibraltareña y mexicana).

Dada la peligrosidad de este hombre, la detención ha sido practicada por personal de la Unidad de Seguridad Ciudadana de Comandancia (USECIC) de la Guardia Civil de Granada. En el momento de su detención, esta persona practicaba labores de cocinado de droga y trató de huir ante la presencia de los agentes.

El equipo EDOA de la Guardia Civil de Segovia imputa a los detenidos varios delitos de tráfico de drogas, pertenencia a organización criminal, blanqueo de capitales y falsedad documental. Las investigaciones continúan abiertas, especialmente en torno a la documentación hallada y los equipos informáticos intervenidos.

No se descartan nuevas detenciones. La operación ha sido tutelada por el juzgado de primera instancia e instrucción de Cuéllar (Segovia).

El teniente coronel jefe de la Comandancia de Segovia, José Luis Ramírez, ha afirmado que tras el desmantelamiento de esta trama, falta por determinar el enlace internacional de la organización, para conocer “de dónde” entraba la droga a España. Según sus palabras, la Benemérita maneja información de Holanda, Venezuela y Colombia.

La primera fase de las actuaciones ha sido llevada a cabo por efectivos de Seguridad Ciudadana, antes de que la investigación pasase a ser protagonizada por las unidades de Policía Judicial. La coordinación ha sido absoluta, tanto con el Cuerpo Nacional de Policía como con las Comandancias de otras provincias, como Granada, según ha relatado Ramírez.

Todos los detenidos son de nacionalidad española y sus edades se comprenden entre los que cuentan con “algo más de veinte años” y los que superan los cincuenta. El teniente coronel ha explicado que los laboratorios se ubicaban en chalets de “zonas residenciales”, puesto que los supuestos delincuentes buscaban localizaciones “fuera del casco urbano”.

Asimismo, mantenían “medidas de seguridad” entre su personal, lo que se aplicaba también en sus desplazamientos. Este es uno de los aspectos que ha incidido en que la operación se haya prolongado por algo más de un año y que en ella hayan participado “unas 300 personas”, según el jefe de la Comandancia de Segovia.

Por su parte, la subdelegada del Gobierno en Segovia, Pilar Sanz, ha destacado que el final de la operación se concretaba “a finales de la semana pasada

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