Martes, 24 Octubre, 2017

            

Desarrollan un tratamiento eficaz contra el virus de Marburgo, de la misma familia que el ébola

No hay tratamiento ni vacuna para este virus mortal en un 90%



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Investigadores del Departamento Médico de la Universidad de Texas en Galveston, Estados Unidos, en colaboración con Tekmira Pharmaceuticals, han conseguido proteger a primates contra el virus de Marburgo. Su tratamiento ha demostrado ser eficaz cuando los animales tienen niveles detectables de virus en su sistema y comienzan a mostrar síntomas de la enfermedad, como revelan los autores en un artículo que se publica en‘Science Translational Medicine’.

Actualmente, no hay vacunas o medicamentos aprobados para uso humano y ningún tratamiento posterior a la exposición ha protegido completamente a primates no humanos contra el MARV-Angola, la cepa más mortal del virus de Marburgo, que tiene una tasa de mortalidad de hasta el 90 por ciento.

Este virus, de la misma familia que el ébola, desarrolla rápidamente la enfermedad (en un periodo de entre siete y nueve días) en primates no humanos. Ha habido dos casos recientes de MARV HF importados a Europa y Estados Unidos, aumentando aún más la preocupación por la amenaza que representa para la salud pública.

Los brotes cada vez más frecuentes causados por filovirus en África demuestran que el actual brote de rápida propagación en Guinea, Liberia y Sierra Leona ilustran el claro peligro que representan los filovirus para la salud humana”, declara Thomas Geisbert, profesor de Microbiología e Inmunología del UTMB. “Por ello, es una necesidad crítica desarrollar medidas eficaces contra estos virus”, añade.

Estudios previos con primates no humanos han analizado medidas contra la infección por MARV a veces antes de que los sujetos muestren evidencia de enfermedad clínica. El objetivo de este trabajo, dirigido por Geisbert y Ian MacLachlan, vicepresidente ejecutivo y director técnico de Tekmira Pharmaceuticals, respectivamente, era determinar si es posible proteger a los animales frente a una infección letal de MARV-Angola cuando el tratamiento se inicia en un momento con niveles detectables de virus y los animales muestran los primeros signos clínicos de la enfermedad.

Su estrategia se centra en el genoma del ARN de MARV que codifica siete proteínas estructurales, dos de las cuales son responsables de replicar el genoma, de forma que estos siete genes y sus productos representan objetivos para el desarrollo de agentes terapéuticos y vacunas contra el MARV.

El equipo de investigación demostró que su tratamiento protegió completamente a primates no humanos contra el MARV-Angola HF, incluso administrándolo tres días después de que los animales hubieran sido infectados. “La importancia de retrasar el tratamiento hasta tres días después de la infección, el momento más temprano en el que puede detectarse el ARN viral y los infectados muestran los primeros signos clínicos de la enfermedad, es un paso crítico para desarrollar intervenciones clínicas”, concluye MacLachlan.

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