Miércoles, 18 enero, 2017

Denuncian el intento de agresión con un cuchillo a guardias civiles y reclaman refuerzos en verano

Según lamenta la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), por parte de la Comandancia de Granada se ha reforzado la zona del litoral con un número de guardias civiles "a todas luces insuficientes"

Vehículo de la Guardia Civil | Autor: Archivo GD
E.P


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La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha denunciado este miércoles el intento de agresión con un cuchillo de grandes dimensiones que sufrieron dos guardias civiles en Rubite (Granada), cuando iban a auxiliar a un sanitario, y ha reclamado un refuerzo de personal durante la temporada estival en las zonas del litoral granadino.

Según ha informado la AUGC en una nota, fue sobre las 16,00 horas del pasado 16 de julio cuando la patrulla de la Guardia Civil de Castell de Ferro (Granada) fue requerida para prestar auxilio, en la barriada de los Hurgoneros de Rubite, a un agente técnico sanitario que estaba siendo amenazado gravemente con un arma blanca de grandes dimensiones y con serio peligro para su vida e integridad física, siendo su agresor el paciente al que intentaban asistir.

Una vez que la patrulla llegó al lugar, el paciente, cuchillo en mano y actitud agresiva, se lanzó a agredir a los agentes en el mismo momento en que fueron a entrar al domicilio, viéndose encerrados, sin salida, trabados en un pasillo estrecho,” sin más defensa que sus manos y sus armas reglamentarias a defenderse de las diferente acometidas e intento de apuñalamiento por el paciente”. Los agentes lograron salir del pasillo, y tras ellos el agresor, que seguía portando y esgrimiendo en la mano derecha el cuchillo en actitud ofensiva, profiriendo a los agentes “os voy a matar, o me matáis vosotros u os mato yo”, increpando y alentando a los agentes para que acabaran con su vida.

Tras continuos intentos de agresión hacia los agentes, éstos lograron, “sin tener preparación especial, sin hacer ningún uso de ningún tipo de medida coercitiva, solo mediante la palabra”, que el agresor depusiera su actitud violenta y agresiva y tirara el arma.

“Estas situaciones, en la mayoría de las ocasiones con feliz resultado donde los agentes arriesgan sus vidas atendiendo a personas que padecen enfermedades que les tornan agresivas y peligrosas (…) son atendidas por los agentes de la Guardia Civil sin formación especializada, sin medios no lesivos, circunstancia que hay que denunciar ante la sociedad y a la vez poner en valor la actuación de los agentes pues las ocasiones felices escasamente son conocidas por la sociedad al igual que lo es la falta de preparación específica y la escasez de medios para hacer frente a estas situaciones”, señala la AUGC, con más de 800 agentes afiliados en Granada.

Por otra parte, este colectivo ha alertado de una “grave situación de personal”, una “carencia” sobrevenida por la reposición del 10 por ciento de los efectivos que por distintos motivos causaron baja, o el “despliegue obsoleto” del Cuerpo, lo que “genera una falta de eficacia y optimización que toda administración pública debe procurar”.

A esta situación, según ha mantenido, hay que sumarle que Granada recibe un gran flujo de personas durante el verano en las zonas costeras y sus playas, triplicando o cuadruplicando los habitantes de estas localidades, lo que requiere de un aumento de la plantilla en estos enclaves, ya que se incrementa la demanda de servicios de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, tales como búsqueda de personas, atención a la seguridad en las fiestas patronales y estivales, seguridad en espectáculos musicales o aglomeración singular de personas en eventos culturales o sociales.

Según lamentan, por parte de la Comandancia de Granada se ha reforzado la zona del litoral con un número de guardias civiles “a todas luces insuficientes, donde las unidades de la costa, no han recibido ningún agente directo de refuerzo para la plantilla”. Ha puesto como ejemplo del puesto de la Guardia Civil de Salobreña o el Puerto de Motril, donde la situación en materia de personal es “alarmante”.

En el caso de la dársena granadina, hace falta una “plantilla fija de una vez” y no contar con refuerzos puntuales, como los agentes en comisión de servicio o “detraer de las unidades de seguridad ciudadana los efectivos para suplir las carencias de guardias civiles, dejando abandonados y sin patrulla los núcleos de población”.

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