Miércoles, 18 Octubre, 2017

            

¿De dónde saca el Granada 21 puntos?



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Un servidor escribe sin saber si al Elche le dará por ganar (o empatar) en Vigo y si al Almería finalmente le va a «tangar» la FIFA tres puntos por culpa de un don nadie danés que puede costarle hasta un descenso de categoría. Pero, en el fondo, y en la superficie, creo que esto ya da bastante igual. Las sensaciones son tan negativas, que nada consuela a estas alturas. Ni el mal ajeno es ya bien propio para los andaluces. Es así de triste, pero es así. Una semana más, y van no se cuántas, rellenamos páginas de prensa escrita y digital alabando la buena imagen del Granada y su mejoría en el juego respecto a la etapa de Caparrós. Una semana más, el equipo rojiblanco se va con un rosco de un partido y se hunde un poquito más en un tenebroso laberinto que empieza a no tener salida. Me pregunto cómo y dónde va a lograr el Granada 21 puntos, para alcanzar esos 40 que suelen ser sinónimo de permanencia, cuando solo restan 39 por jugar. Cuanto más miro el calendario, más ganas me entran de aficionarme a la petanca.
“Desde que yo estoy aquí no me puedo quejar de mis jugadores. Lo más importante en cuestión de actitud y de imagen no tengo ninguna queja. Si con eso no vale, tenemos que dar más. Si no nos vale dando el 100%, tendremos que dar el 150%. Cada vez hay menos margen de error», aseveró Abel tras la derrota ante el Barcelona. El discurso de siempre. Nada ha cambiado. La predisposición es fabulosa. Pero lamentablemente, la ilusión y las ganas por hacer bien tu trabajo muchas veces no es suficiente. Málaga y Eibar en Los Cármenes, y Rayo en Vallecas. Esos son los tres nuevos puertos del Granada hasta llegar a la montaña de categoría especial, el 2 de abril tras el parón por selecciones: el Santiago Bernabéu. Imposible pensar en otra cosa que no sea irse de vacío del coliseo merengue. Por tanto, no me sale ninguna otra cuenta que no sea un nueve de nueve previo a la visita al líder. Y aún así tampoco me sale la ecuación. Es la agonía que no tiene fin.

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