Domingo, 17 Diciembre, 2017

            

Consejos prácticos para el cuidado de piel, ojos y oídos en verano

Ojos, piel y oídos son todos ellos órganos que en verano suelen verse más afectados

Foto: Archivo


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Ya ha comenzado la temporada de piscinas y, después de un largo invierno, muchas veces nos exponemos al sol y al agua sin la conveniente protección, lo que puede producir algunos problemas en los ojos, en los oídos y en la piel.

Por este motivo, un equipo de profesionales del Hospital Vithas Nuestra Señora de América formado por la otorrinolaringóloga, Isabel Cardoso; la oftalmóloga, Amparo Carrero, y la dermatóloga, Maria Teresa Truchuelo, han trasladado una serie de recomendaciones básicas para disfrutar del verano con la seguridad de cuidar la salud de piel, ojos y oídos durante estos meses.

10 RECOMENDACIONES PARA CUIDAR LA SALUD EN EL VERANO

Ojos, piel y oídos son todos ellos órganos que en verano suelen verse más afectados por la exposición al agua y al sol. “Los ojos son a menudo, uno de los órganos a los que menos atención prestamos”, ha afirmado la doctora Carrero. De hecho, “el agua de la piscina contiene cloro y otros productos químicos necesarios para disfrutar del baño, pero que también pueden afectar a nuestros ojos”. Por eso ha trasladado los siguientes consejos:

1. Es recomendable usar gafas de buceo al sumergirse, porque previene los ojos rojos, escozores y picores.

2. El uso de gafas de sol, sobre todo en la playa, es recomendable porque una exposición solar prolongada puede provocar irritación en la conjuntiva y córnea.

3. Las personas que usan lentillas no deben bañarse con ellas puestas ya que se pueden contaminar con hongos y/o bacterias y provocar infecciones.

4. Cuando se extiende el protector solar por la cara hay que evitar el contacto con los ojos porque puede producir irritación que normalmente requiere de tratamiento con colirios antiinflamatorios.

5. Si cuando se está en la playa o piscina aparece algún tipo de irritación o dolor ocular, lo primero que hay que hacer es lavar los ojos con suero fisiológico e instilar algunas gotas de lágrimas artificiales. Si los síntomas no remiten en unas horas, debe acudirse al oftalmólogo.

CUIDADO CON LA OTITIS

Tampoco hay que olvidarse del oído. Tanto si se practican deportes acuáticos como si se va a la piscina, el oído se ve sometido a una constante humedad que puede provocar infecciones, como la otitis, que es una infección del oído externo o del oído medio.

“En verano las otitis más frecuentes son las externas, sobre todo por los baños en playas y piscinas”, ha afirmado la doctora Cardoso, que además ha añadido que “el problema no está en que entre agua, sino en que esa agua se seque mal y facilite un estado de humedad que provoque la infección de la piel”.

Por esto mismo, es conveniente seguir una serie de pautas que ayuden a prevenir las otitis externas:

1. Las personas con tendencia a tener infecciones de oído necesitan tapones a medida, ya que los genéricos no sellan el conducto de manera hermética.

2. El cerumen es necesario porque ayuda a mantener un ph de la piel que dificulta las infecciones; no hay que empeñarse en eliminarlo por completo, si tiene un tapón de cera, lo mejor es que se lo extraiga su otorrinolaringólogo.

3. Para secar el oído correctamente, hay que hacerlo con una toalla y ayudándose de un dedo. No hay que obsesionarse con dejarlo completamente seco, y hay que evitar el uso de los bastoncillos u otros objetos para limpiar los oídos.

4. No hay que sumergirse en agua sucia o estancada.

5. Evitar que el oído esté permanentemente mojado, por lo que hay que espaciar los baños y evitar sumergir la cabeza constantemente. Cuando se salga del agua, hay que quitarse los tapones para favorecer la ventilación del oído.

USA PROTECTORES SOLARES

La piel es el mayor órgano del cuerpo y el más expuesto a las radiaciones solares, por eso es necesario cuidarlo no sólo en la playa, sino también en la ciudad o la montaña. Para ello, el uso de protectores solares es necesario para protegerse de la radiación ultravioleta A, ultravioleta B y también frente a la radiación visible e infrarroja.

En este sentido, la dermatóloga del Hospital Vithas Nuestra Señora de América, la doctora Maria Teresa Truchuelo, ha recordado la necesidad de los protectores solares. “El factor de protección solar (FPS) mide la protección frente a la radiación ultravioleta B e indica en cuánto tiempo incrementa el fotoprotector nuestra protección solar propia antes de quemarnos”, ha afirmado.

De este modo, si una persona tarda 8 minutos en quemarse sin protección solar, si usa un FPS 30, tardaría 240 minutos en condiciones ideales de correcta aplicación y siempre que el fotoprotector no se haya evaporado. Por eso es muy importante aplicarse el fotoprotector tópico media hora antes de la exposición solar y reaplicarlo cada dos horas, especialmente después del baño o del ejercicio en cantidad suficiente, estimada en 2mg por cm2 de piel.

7 CONSEJOS PARA PROTEGER LA PIEL

En este sentido la doctora ha dado una serie de consejos básicos para proteger la piel en verano, ya sea en la playa, el campo o la ciudad:

1. Es importante preparar la piel para la exposición solar tomando fotoprotectores orales antes de las primeras exposiciones. Existen preparados comerciales a base de antioxidantes como el polypodium leucotomus o principios activos como betacarotenos, etc, que incrementan la resistencia de la piel a la radiación solar, pero estos no sustituyen al fotoprotector tópico.

2. Evitar exponerse al sol en las horas centrales del día.

3. Usa gorros, sombreros, etc. que cubran el cuero cabelludo ya que es una zona donde el fotoprotector tópico no se aplica. Además, cubrirás orejas y cara y completarás la fotoprotección tópica en estas zonas.

La ropa (especialmente la sintética, oscura o de alta densidad) protege parcialmente. También existe ropa específica para la protección frente a la radiación ultravioleta que podemos utilizar siempre que lleve dicha acreditación bien indicada.

4. Aplica el fotoprotector tópico en zonas que se suelen olvidar con facilidad como detrás del cuello, orejas o dorso de la piel.

5. Evitar tomar medicaciones fotosensibilizantes en verano. Son fármacos que cuando se toman (o se aplican tópicamente) y te expones al sol, desencadenan unas reacciones cutáneas en áreas expuestas al sol fundamentalmente, consistentes en lesiones que pican, escuecen o en ocasiones descaman.

6. No solo las personas de piel clara han de protegerse, sino también aquellas con piel oscura que no se queman fácilmente pero en las que también el daño acumulado de radiación resulta perjudicial.

7. En niños menores de 3 años se recomienda escoger filtros físicos (minerales) que al no llevar productos químicos evitan alergias.

Además, la doctora Truchuelo también ha recordado la importancia de utilizar calzado adecuado en las piscinas, ya que en verano es muy frecuente que se camine descalzo cuando se está en la piscina. “No hay que olvidar que es un foco de contagio de infecciones por virus de papiloma humano en la planta de los pies (papilomas) que luego pueden tardar meses en curar”, ha añadido.

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