Domingo, 22 Octubre, 2017

            

Consejos para el cuidado de la piel en verano

La exposición solar no sólo es una de las principales causas de envejecimiento prematuro, junto al tabaco y la edad, si no también el factor promotor más importante del cáncer de piel

Imagen ilustrativa de una revisión de piel | Archivo GD
Dra. Cristina Serrano, especialista de HLA Grupo Hospitalario


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En la época estival hay que prestar un especial cuidado a la piel y el cabello, debido a una exposición mayor de la superficie corporal, y a un mayor número de horas expuestos.  La exposición solar no sólo es una de las principales causas de envejecimiento prematuro, junto al tabaco y la edad, si no también el factor promotor más importante del cáncer de piel. Además, la exposición solar puede agravar o desencadenar enfermedades en la piel como la urticaria solar, alergia solar, lupus, porfiria, etc.

Sin embargo, no debemos olvidar el efecto beneficioso del sol. Como efecto inmediato la síntesis de vitamina D3 importante para el metabolismo oseo. También actúa como antiinflamatorio y antimicroniano, por esto es bueno que los pacientes con dermatitis atópica, psoriasis, dermatitis seborreica o pitiriasis versicolor, entre otras, tomen el sol de forma moderada. Por ultimo el sol mejora los estados depresivos y de ánimo.

FOTOPROTECCION EFICAZ

La sombra, las gafas de sol, las prendas de vestir y los sombreros son la mejor protección. Se debe evitar las horas de mayor incidencia, entre las 12 y 16h.  Además, es necesario aplicarse una crema con filtro solar. Nunca debe utilizarse la crema con filtro solar para prolongar la exposición al sol.

El empleo de un factor de protección que cubra frente al espectro de radiación ultravioleta B (UVB), A (UVA) e inflarrojos. Los UVB son las radiaciones de mayor energía pero penetran poco en la piel, son responsables de eritema o enrojecimiento inmediato (la quemadura solar) y desencadenan el proceso del bronceado. Se miden mediante el índice de protección (IP) o factor de protector solar (FPS) que es el número que aparece en la mayoría de fotoprotectores e indica el tiempo que podemos exponernos al sol sin riesgo de quemaduras. Las UVA poseen mayor energía y penetran más profundamente en la piel. Son las responsables de la aparición de la pigmentación inmediata, juegan un papel esencial en el desencadenamiento de las alergias solares, de las reacciones fototóxicas y, a largo plazo, de fotoenvejecimiento y cáncer de piel. Las radiaciones inflarrojas producen un efecto calórico y pueden potenciar los efectos negativos de las UVB y UVA.

A la hora de aplicarse un fotoprotector, además de incluir protección frente UVB, UVA e infrarrojos, se debe aplicar una cantidad suficiente que cubra toda la superficie corporal, sin olvidar zonas como las orejas o el cuero cabelludo. La piel debe estar seca, y se debe aplicar (excepto recomendación médica en casos concretos) al menos 30 minutos antes de exponerse al sol. Muy importante es renovar el fotoprotector después de cada baño prolongado o cada dos horas, independientemente de un etiquetado “resistente al agua”.

El cabello también se protege: La fibra capilar se modifica con la exposición solar, dando un aspecto seco y deslustrado en los últimos días de verano. Se recomienda el uso de mascarillas o geles protectores durante la exposición solar, y/o el empleo de sombrero.

ESPECIAL CUIDADO EN NIÑOS

La piel tiene memoria. El 50-80% de exposición solar se recibe durante los primeros 20 años de vida. La exposición solar excesiva en la infancia es de los principales factores de riesgo de cáncer de piel en la vida adulta. Una historia de quemaduras solares intensas en la infancia o en la adolescencia duplica el riesgo de melanoma en la vida adulta.

USO DE CABINAS DE BRONCEADO

Muchas personas para llegar a la playa con buen color, o para mantener el bronceado, se deciden por el uso de cabinas de bronceado. Las lámparas de bronceado artificial pueden emitir hasta 3 veces más radiación ultravioleta que el sol de mediodía. La exposición a lámparas UVA acelera el envejecimiento de la piel y aumentan el riesgo de cáncer de piel (Las personas que usan lámparas UVA antes de los 30 años incrementan en un 75% el riesgo de melanoma).

FOTOPROTECCION ORAL

Recientemente en le mercado disponemos de nutricosmeticos diseñados como fotoprotectores orales. Sus mecanismos de acción son muy variados, interviniendo en diversas vías de señalización y ejerciendo su efecto protector ya sea por su acción antioxidante, antiinflamatoria o inmunomoduladora. La mayoría contienen betacarotenos que por su efecto antioxidante protegen de la oxidación que la radiación ultravioleta induce en los tejidos.

Las verduras de color verde oscuro y anaranjadas-amarillas son buenas fuentes de betacaroteno. Estas incluyen zanahorias, batatas, calabaza, espinaca, lechuga romana, brócoli, albaricoque y pimientos verdes.

El uso de fotoprotectores orales ha demostrado una reducción significativa del eritema inducido por la luz ultravioleta, e igualmente una mejora significativa de la elasticidad de la piel y una mostró hidratación cutánea más pronunciada. Debido al turnover fisiológico de la piel es necesaria la ingesta desde semanas antes para que aparezcan los efectos fotoprotectores. Este tipo de fotoprotección es más baja que la que se consigue mediante el uso de filtros solares topicos, por lo que su uso no excluye a los anteriores, es un complemento añadido.

REVISION DE LUNARES

El diagnostico del cáncer de piel melanoma en estadios iniciales mejora el pronostico de la enfermedad con una supervivencia mayor del 95%. Se recomienda una revisión anual para descartar que haya algún cambio en los lunares preexistentes, o que haya aparecido alguno nuevo. Es de mayor importancia en aquellas personas con fototipo bajo (pieles claras de ojos claros, que se queman con facildad y se broncean difícilmente), los que han tenido un antecedente de melanoma personal o familiar, aquellos que tiene multiples nevus, o los que por su profesión o aficcion se han expuesto al sol de forma intermitente o crónica.

HIDRATACIÓN DE LA PIEL SANA

Durante el verano la piel se vuelve más seca perdiendo su capacidad protectora , principalmente por la exposición solar, y el daño de aguas tratadas en las piscinas. Esto conlleva a una piel más predispuesta a agresiones externas. Es importante después del baño dar una ducha con agua limpia, y aún con la piel humeda (insistiendo en secar bien la zona de pliegues) aplicar una crema hidratante en toda la superficie corporal.

PICADURAS

En esta estación se incrementa el riesgo de sufrir picaduras de mosquitos, medusas, abejas, o avispas. Lo más importante es la prevención, sobre todo en pacientes con una respuesta exagerada a las picaduras (como ocurre en niños con constitución atópica) o en los alérgicos. El uso de ropa de manga larga y pantalones largos en el atardecer, el empleo de mosquiteras, e insecticidas o aromas cítricos pueden servir de ahuyentadores.
Si ha picado, el uso de frio local de forma inmediata, y una loción antipruriginosa tipo calamina puede ser suficiente. En caso de una reacción mayor se recomienda acudir a su dermatólogo quién recomendara según el caso un tratamiento con corticoide y/o antihistamínico.

APARICIÓN O EMPEORAMIENTO DE ENFERMEDADES FOTOINDUCIDAS

El listado de enfermedades inducidas o agravadas por la radiación ultravioleta incluyen enfermedades como la Erupción polimorfa, la erupción primaveral juvenil, la Urticaria solar, la Hidroa vacciniforme, el Prúrigo actínico, dermatitis de contacto fototoxico o fotoalergico, lupus, porfirias, y otros síndromes hereditarios. Si tiene diagnosticado alguna de ellas es conveniente que evite la exposición solar y que tenga un controlestrecho por parte de sudermatologo.

 

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