Miércoles, 25 enero, 2017

Consejos para cuidar la voz

Los factores de riesgo o que predisponen a estas lesiones en las cuerdas vocales son hablar en ambientes ruidosos o hablar por encima de la capacidad de la resistencia personal

E.P.


image_print

Los nódulos, pólipos, pseudoquistes y edemas son lesiones benignas frecuentes que se derivan del uso o abuso de la voz y que impiden la vibración de las cuerdas vocales y producen rozamiento entre ellas.

Según explica a Infosalus el doctor Ignacio Cobeta, jefe del servicio de Otorrinolaringología del Hospital Universitario Ramón y Cajal de la Comunidad de Madrid, la vibración de las cuerdas vocales crea un sonido que al pasar por el tracto de la laringe a la boca modificamos para transformarlo en la voz hablada.

INFLAMACIÓN DE LAS CUERDAS VOCALES

Estas lesiones constituyen una inflamación o aumento del tejido en determinadas zonas de las cuerdas vocales y hacen que el sonido original no sea limpio dado que los bloqueos que ocasionan convierten la voz en ronca o la hacen aérea (voz con exceso de escape de aire).

Son afecciones que se ven en consulta en determinados grupos de población como aquellos que usan más la voz: profesores, cantantes, locutores y actores. El síntoma principal es la disfonía, el sonido de la voz alterado.

“Nuestra voz no es la habitual, en los días anteriores nos cansamos al hablar, hay dolor en la parte anterior del cuello y se puede producir una modificación sutil del timbre de voz hacia el final de la semana que suele recuperarse durante el fin de semana”, señala el doctor Cobeta.

Aunque advierte de que esta recuperación está sujeta al descanso y que las salidas nocturnas pueden dar lugar a disfonías de fin de semana derivadas de forzar la voz en ambientes con mucho ruido o tabaco, si se fuma o si se eleva el volumen de la voz.

Los factores de riesgo o que predisponen a estas lesiones en las cuerdas vocales son hablar en ambientes ruidosos o hablar por encima de la capacidad de la resistencia personal (más de 3 o 4 horas al día o cantar 1 o 2 horas diarias), para lo que se hace necesario recibir entrenamiento vocal a través de un logopeda.

“Es una afección común que en la población general alcanza entre el 3% y el 5% y que en colectivos donde la voz es una herramienta de trabajo como en el caso de los profesores puede alcanzar entre el 20% y el 25%”, señala el otorrinolaringólogo.

CÓMO CUIDAR TUS CUERDAS VOCALES

Estas lesiones son benignas y no evolucionan a lesión maligna ni pueden provocar metástasis pero se deben tratar con rehabilitación vocal, ya que de otra forma vuelven a aparecer.

La diferencia con el cáncer es que la lesión cancerosa ocasiona una disfonía rápida y el perfil de riesgo es el de un varón de entre 50 y 60 años fumador. En la exploración por un otorrinolaringólogo la lesión maligna se puede distinguir y la sospecha conlleva la realización de una biopsia para confirmar o descartar la posibilidad de cáncer.

9 CONSEJOS PARA CUIDAR LA VOZ

Como tratamiento, Cobeta señala que si se usa mucho la voz hay que acudir a clases de logopedia para mejorar la emisión vocal y no sobrepasar los límites de la resistencia. Para cuidar de nuestras cuerdas vocales y prevenir las lesiones el doctor Cobeta apunta como consejos:

1. No hablar en ambientes ruidosos ni tóxicos: como los que se producen como consecuencia del tabaco, propio o ajeno, así como evitar los ambientes secos.

2. Tratar el reflujo faringolaríngeo: que se produce cuando alcanza la faringe contenido ácido desde el estómago, y evitar las cenas fuertes con componentes irritantes (grasas, picantes, etc.)

4. Respirar correctamente mientras hablamos: no agotar todo el aire de los pulmones.

5. Al hablar, articular bien las frases: moviendo todos los músculos de la boca y la cara. No hablar de forma monótona sino otorgando distintos tonos a nuestra voz.

6. Realizar descansos para la voz: al menos durante 5 minutos tras haber estado hablando durante tiempo prolongado.

7. Evitar el tabaco y los destilados de alta graduación: ya que son irritantes y en conjunto se vuelven aún más agresivos.

8. Tener una correcta hidratación: beber entre uno y un litro y medio de agua al día en pequeños sorbos.

9. Descanso: hay que dormir cada noche unas 7 u 8 horas para que la voz pueda descansar

LA VOZ TAMBIÉN ENVEJECE

El doctor Cobeta explica que son tres los factores que inciden en el envejecimiento de la voz:

* Atrofia muscular: se produce en todo el organismo a medida que envejecemos. En este sentido la cuerdas vocales están constituidas por músculo, con la edad se pierde masa muscular y la voz se vuelve más aérea.

* Energía de la voz: nos la otorga el aire que respiramos, las personas mayores tienen menos capacidad pulmonar y si han fumado a lo largo de la vida esta capacidad disminuye.

* Incoordinación neuromuscular: menos capacidad entre la voluntad de hablar y el movimiento muscular para ello.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *