Sábado, 25 Marzo, 2017

Cómo salvar una vida en cuatro minutos

Granada ha acogido una jornada de enseñanza sobre las técnicas de reanimación en caso de parada cardiorrespiratoria

Manuel Herrera @manuelherrerapr// Foto: Álex Cámara @xandercamara


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Nueve de cada diez españoles que sufren una parada cardiorrespiratoria mueren por esta causa. En datos reales, 100 personas fallecen cada día en nuestro país por este motivo. Los servicios sanitarios son francos a la hora de analizar estos números: Si la población supiese qué hacer cuando se encuentra con un caso de este tipo fuera de un hospital, el porcentaje de fallecidos descendería. Actualmente, en la mayor parte de las situaciones, cuando llegan los servicios sanitarios ya es tarde.

Por ello, la facultad de Medicina de Granada en colaboración con el centro de asistencia urgente del 061 y con la participación de otros organismos e instituciones tales como el Colegio de Médicos de Granada, los Bomberos, la Policía Local, la Policía Nacional, el Ejército, la Guardia Civil o Protección Civil, ha organizado una jornada en la que los especialistas han explicado a los ciudadanos, la mayor parte de ellos universitarios, las técnicas elementales más útiles para evitar la muerte o el daño cerebral severo en caso de parada cardiorrespiratoria.

La jornada se ha celebrado en el pabellón polideportivo situado en el Campus de Fuentenueva, aprovechando el contexto del Día Europeo de la Parada Cardiorrespiratoria y también el acto de recepción a los nuevos estudiantes de la UGR, un evento que ha atraído a numerosos jóvenes a la zona. Muchos de ellos han comprobado cómo unas pequeñas nociones sobre el protocolo a seguir en casos de emergencia puede ayudarles a salvar vidas sin necesidad de ser licenciados en medicina.

Eladio Gil es el responsable del servicio de emergencias 061 en Granada. Su experiencia en casos de este tipo le hace dotar de una importancia capital a la cuestión del tiempo: “Después de cuatro minutos, empieza a descender de forma brutal la posibilidad de sobrevivir sin lesiones cerebrales”, aseguraba Gil. Y añadía: “Nuestra media de tardanza en zona urbana desde que se produce la llamada a la centralita hasta que realizamos la atención es de, aproximadamente diez minutos y medio. La asistencia debe llegar antes y por eso es importante concienciar a los ciudadanos de su labor, sobre todo a los más jóvenes”.

El responsable del 061 narraba de forma rápida el protocolo básico que se debe seguir en estos casos. Precisamente, lo que, a través de ejemplos con tórax de goma, trataban de explicar los especialistas a todos los que se animaban a participar en las jornadas: “Lo primero que hay que hacer, tras comprobar que el sujeto no respira es avisar a los servicios de emergencia e, inmediatamente después iniciar el protocolo: Se le abren las vías aéreas y, posteriormente, se le practican compresiones torácicas a un ritmo de cien por minuto, intercaladas con dos insuflaciones de aire por cada 30″, resumía Eladio Gil.

Cabe destacar que tan solo dos de cada diez casos de parada cardiorrespiratoria se producen en centros hospitalarios, por lo que la incidencia de la capacidad ciudadana para actuar es muy relevante: “El objetivo de estas jornadas de concienciación es aumentar el porcentaje de personas que sobreviven hasta el 40 o el 50%”, concluía el responsable del 061.

Por su parte, el Director del Departamento de Medicina de la UGR, Javier Gómez, resaltaba el carácter global de las jornadas: “En toda Europa se están emprendiendo acciones parecidas a las nuestras. En España se producen cada día más de cien casos de este tipo y es muy importante que la población conozca el protocolo de actuación”, apuntaba el responsable universitario.

Tampoco quiso perderse la cita el presidente del Colegio de Médicos de Granada, Javier de Teresa, que destacaba la posibilidad de “salvar vidas con un gesto muy sencillo” y remarcaba el apoyo al evento de la institución a la que representa: “Nosotros colaboramos porque queremos que el Colegio sea el aglutinador de todo. Pretendemos generar mecanismos para la formación de la sociedad”.

Otro de los colectivos que ha tenido un amplio protagonismo en el acto ha sido el de los estudiantes de medicina, que, además, han incluido un puesto de reanimación simulada en su stand informativo dentro de las jornadas de recepción a los nuevos alumnos de la UGR: “Para la gente que no tiene acceso a los cursos, nosotros tratamos de dar unas nociones básicas de lo que hacer en caso de parada”, apuntaba Marina Peña, una de las jóvenes responsables del improvisado centro asistencial.

De este modo, con la participación de todos los estamentos relacionados con la medicina y con el apoyo de las instituciones civiles y militares competentes, Granada ha vivido una jornada en la que 1.000 de sus habitantes han adquirido las competencias necesarias para tratar de evitar una muerte por parada cardiorrespiratoria y en la que han aprendido una máxima: “Se debe actuar antes de que pasen cuatro minutos. Después, ya es demasiado tarde”.

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