Lunes, 27 Marzo, 2017

¿Cómo mantener la calma en un atasco?

Todos los días en las grandes ciudades nos enfrentamos a atascos, semáforos en rojo, peatones, cortes de calles y múltiples circunstancias que nos dificultan la tarea de movernos en coche y que pueden ponernos nerviosos

Atasco en la ciudad


image_print

Salir con tiempo, poner la radio, escuchar alguna canción con la que no se pueda evitar cantar o sumar las matrículas de los coches son algunas de las claves para mantener la calma en un atasco, según ha informado la psicóloga sanitaria en RC Psicología Paula Ronco Cardoso.

“Todos los días en las grandes ciudades nos enfrentamos a atascos, semáforos en rojo, peatones, cortes de calles y múltiples circunstancias que nos dificultan la tarea de movernos en coche y que pueden ponernos nerviosos. De hecho, una de las emociones más habituales que podemos sufrir en un atasco es el enfado, el cual tan sólo es la expresión de la frustración que se sufre”, ha comentado.

Este enfadado se puede acrecentar aún más si hay un sonido continuado de cláxones ya que provocan que el organismo esté en estado de alerta y, por ende, que se eleve el pulso, frecuencia cardiaca, reorientación de la atención y contracción muscular.

En este sentido, la también miembro de ‘Saluspot’ ha informado de que los elementos que más afectan a este estado emocional producido por un atasco son el no haber tenido en cuenta la posibilidad de sufrirlo, no asumirlo como parte del viaje o del desplazamiento, ir con prisas, haber dormido mal, el consumo de café e, incluso, pensamientos como ‘voy a llegar tarde’.

TÉCNICAS DE RELAJACIÓN Y CONTROL DEL PENSAMIENTO

“Es posible revertir este proceso mediante técnicas de relajación y control de pensamiento. Pero, sobre todo, es posible prevenirlo, aceptándolo como una circunstancia más de nuestro desplazamiento y saliendo con tiempo suficiente para prevenir el tiempo que podemos pasar en el trayecto, sin que altere a nuestra planificación”, ha recalcado.

Dicho esto, Ronco Cardoso ha recomendado usar el transporte público y, en el caso en el que se tenga que ir en coche, recordar que “todo el mundo” ha llegado tarde en alguna ocasión “y no ha pasado nada”.

Ahora bien, si el nivel de estrés es “tan alto” que puede llegar a un ataque de pánico, la experta ha aconsejado practicar la respiración diafragmática, la cual consiste en respirar profundamente, provocando un movimiento en el diafragma.

“Para conseguir esto, al coger aire por la nariz, nos concentramos en hinchar la tripa, realizando un movimiento de la parte del ombligo hacia fuera, aguantamos unos segundos el aire, y lo soltamos despacio por la boca”, ha zanjado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *