Martes, 25 Julio, 2017

            

Clinton pide “no tener miedo a los cambios” frente a la crisis y aboga por las renovables y flexibilidad laboral



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El ex presidente de Estados Unidos Bill Clinton animó a las instituciones andaluzas y españolas a “no tener miedo a los cambios y reformas” para hacer frente a la crisis “manteniendo lo funciona y cambiando los problemas persistentes”, tras lo que pidió a España que mantenga su apuesta por las energías renovables y abogó por cierta flexibilidad del mercado laboral.

Clinton, que clausuró hoy unas jornadas sobre “La salida de la crisis”, organizadas por la Escuela de Economía Andaluza, vinculada a la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA),  reconoció que es “conservador” desde la perspectiva fiscal, y aunque apuntó que no entiende “el gasto a tope”, se mostró a favor del gasto público para estimular la economía. No obstante, consideró que, una vez que se mejore y se salga de la crisis, es necesario “un presupuesto equilibrado e incluso que tenga superávit, no déficit”.

El 42 presidente de Estados Unidos consideró que los países deben salir de la crisis “estando mejor posicionados para poder aprovechar lo positivo de la interdependencia y reducir las fuerzas negativas de la interdependencia o globalización”. “No podemos separarnos unos de otros, debemos estar juntos, compartiendo beneficios, oportunidades y responsabilidades”, aseveró.

Clinton, que pidió varias veces disculpas a España por los efectos de una crisis “nacida en Estados Unidos,  como ocurrió con la llamada “gripe española” tras la I Guerra Mundial, cuya primera víctima realmente se registró en una base de Kansas”, reconoció que prefiere el término interdependencia a globalización y consideró que no hay que tener miedo a esa mundialización y las conexiones “no se pueden cortar, el divorcio no es una opción y no podemos separarnos unos de otros, debemos estar juntos para lo bueno y lo malo”.

“Debemos construir un mundo donde compartamos mejor los beneficios, oportunidades y también las responsabilidades, la economía moderna no debe funcionar como un partido donde uno gana y otro pierde”, apuntó el responsable de la política norteamericana durante ocho años.

Asimismo, insistió en que “no hay que tener miedo a cambiar y probar otra mentalidad, aprovechando las lecciones de esta crisis para arreglar lo que está mal sin intentar hacer ver que todo esté mal”.

Sobre España, reconoció que el país “no ha pasado la crisis estadísticamente” y consideró que las cifras de desempleo “no son insostenibles”, lo cual “no significa que se  haya hecho todo mal”, por lo que se mostró partidario de mantener el sistema de Seguridad Social “pero con más flexibilidad en el mercado laboral, donde haya más ganadores y menos perdedores”.

Agregó que en el caso español, este país “estaba haciendo un esfuerzo para transformar el sector energético, que no ha funcionado”, pero consideró que “no se debe cejar en ese esfuerzo por las energías renovables, y debe preguntarse en cada región sobre por qué ha golpeado tan duramente la crisis, qué cosas distintas debemos hacer cuando salgamos de la crisis, debemos encontrar modos de diversificación económica”.

En ese sentido, consideró necesario plantearse un cambio de modelo de negocio y de los sistemas de suministro sanitario y educativo y aconsejó plantear sistemas de ahorro y eficiencia energética en los edificios.

“Los problemas de algunos países no es tanto de corrupción sino de capacidad, da miedo hacer cambios aunque sabemos que hay que hacerlos”, agregó el ex presidente estadounidense, quien abogó por “ser disciplinados y seguir trabajando en aquello que se ha hecho bien, lo que supone no abandonar el compromiso con un futuro energético; hay que encontrar un modo de hacerlo mejor, nuevas formas”.

En su intervención, donde recordó los vínculos con España y su amistad con los Reyes y los ex presidentes Felipe González y José María Aznar, reconoció que le “molesta mucho” ver como España “que ha hecho tantos progresos ha sufrido con la crisis económica actual, que empezó en Estados Unidos y que  afectó a España cuando estaba en mitad de un esfuerzo ambicioso por  modernizar su energía y llegar a la vanguardia, y que se ha encontrado con una situación complicada del mercado inmobiliario y unas tasas de paro muy altas”.

Analizando las causas y los efectos de la crisis, Clinton reconoció que los procesos de globalización, antes de la crisis se percibía que el siglo XXI “es muy desigual y esa desigualdad ha ido creciendo en la mayor parte de países, de forma que se ha registrado una pobreza creciente, no sólo en países pobres”.

Agregó que la desigualdad crea una “falta de estabilidad y un sistema inestable”, sobre lo que puso como ejemplo la crisis de la llamada “Gripe A” o incluso la propia crisis financiera actual “donde mucha gente que no ha hecho nada malo lo está pagando”.

Por ello, consideró que el modelo actual de crecimiento “no es sostenible”, tras lo que puso como ejemplo el calentamiento del planeta.

“Antes de la crisis ya había demasiada desigualdad, inestabilidad e insostenibilidad, por lo que debemos salir de la crisis cuando estemos mejor posicionados para poder aprovechar la globalización y reducir las fuerzas negativas de esa interdependencia, no podemos escapar unos de otros”, aseveró.

Clinton no se posicionó claramente sobre si se ha salido ya de la crisis, puesto que “por un lado parece que sí cuando hay dos trimestres de crecimiento positivo, pero por otro lado parece que no acaba cuando aumenta el paro y los bancos no están prestando dinero, aunque el dinero esté ahí y no se está utilizando”, tras lo que consideró que esta recesión motivada por los “errores terribles” en Estados Unidos se ha visto “empeorada en todas partes del mundo, pues existe la desigualdad e inestabilidad”.

Por último, consideró que en España “debe atajar los problemas persistentes y garantizar la financiación transparente y que no exista un elevado grado de apalancamiento”.

Clinton acudió a este acto, que tuvo lugar durante todo el día de hoy en la sede de la CEA y en ellas se desarrollaron varias mesas de análisis, en la que participaron unos 50 expertos de toda España, y donde Clinton pronunció una conferencia bajo el título “Embracing our Common Humanity”. Esas mesas de análisis abordarán la reforma del sistema financiero y del sistema fiscal, la reforma del mercado de trabajo y de la administración pública y la reforma del patrón económico, basado en la competitividad y economía sostenible.

OTROS PARTICIPANTES

La conferencia de Clinton contó con la presencia de tres consejeros, la de Economía y Hacienda, Carmen Martínez Aguayo, el de Presidencia, Antonio Ávila y la de Medio Ambiente, Cinta Castillo, además de la presencia de numerosas personalidades de la vida política y económica andaluza. Comenzó con la intervención del presidente de la Escuela de Economía Andaluza, Juan Salas, quien destacó la actividad de esta institución y que anunció que el próximo 14 de diciembre participará el responsable del Instituto Tecnológico de California y en febrero acudirá el máximo representante de la Universidad de Columbia

Posteriormente  intervino el presidente de la CEA, Santiago Herrero, quien consideró el evento de hoy como “un día grande para Andalucía y para Sevilla” y destacó las riquezas y potencialidades de Andalucía.

Asimismo, Herrero destacó la actividad política y la gestión social y económica de Clinton al frente del Gobierno de Estados Unidos, de forma que estuvo marcada por “el esfuerzo, el mérito y la colaboración público-privada”, por lo que, en su opinión, el ex presidente, a su juicio, “obtuvo elevada calificación al no quedarse solo en palabras y promesas sino también pasar a los hechos”. Herrero destacó la actividad de la Fundación Clinton, dedicadas el ámbito sanitario, medioambiental , educativo o social.

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