Domingo, 23 Julio, 2017

            

Claves para cuidar los ojos en verano

La falta de lluvia que se produce en verano incrementa el número de partículas en suspensión en el aire y genera un ambiente cargado capaz de provocar alergias oculares

Foto: E.P


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En verano aumentan los problemas oculares debido, entre otros motivos, a la alta luminosidad ambiental, la exposición al sol y el cloro de las piscinas, así como las altas temperaturas, la sequedad del ambiente y una deficiente protección a la hora de practicar determinados deportes.

Por ello, la doctora del servicio de Oftalmología del Hospital Beata María Ana de Madrid, Azucena Baeza, ha aportado varios consejos con el objetivo de cuidar la salud de los ojos en esta época.

1.- Las gafas de sol homologadas: usar gafas de sol que únicamente tengan los cristales de color, pero que no protejan de la radiación ultravioleta, es más perjudicial que no usarlas. Esto se debe a que, al disminuir la luminosidad, la pupila se dilata quedando, por tanto, desprotegida ante las radiaciones ultravioletas y sus efectos negativos sobre la retina.

2.- Protección ocular en el deporte: en verano se incrementan las consultas de urgencias de oftalmología derivadas de la práctica deportiva sin una adecuada protección ocular. En el caso de deportes que utilizan pequeñas pelotas, como el tenis o el pádel, en los que existe la probabilidad de recibir un impacto de la bola en el ojo, hay impactos provoca el estallido del glóbulo ocular, lesión que puede llegar a ser de extrema gravedad, uveítis traumática y conmoción retiniana e incluso desprendimiento de retina, que pueden precisar cirugía urgente.

3.- La protección en las piscinas: es recomendable el uso de gafas a la hora de practicar natación para evitar las conjuntivitis y queratoconjuntivitis por la irritación ocular provocada por el cloro. Además, se trata de un período propicio para la transmisión de infecciones oculares. La infección más frecuente es la conjuntivitis bacteriana, que se produce al nadar en una piscina.

4.- El peligro de usar lentes de contacto en el mar o piscina: deben tener un cuidado especial los usuarios de lentes de contacto durante los meses de verano, evitando su uso en la piscina y en el mar, por el riesgo potencial de contraer infecciones oculares. Nunca se deben utilizar lentes de contacto cuando se esté en el agua, del mar o de la piscina, ya que se pueden contaminarse y causar infecciones muy graves en el ojo.

SEQUEDAD AMBIENTAL Y CUIDADOS ESPECIALES PARA NIÑOS

5.- Sequedad ambiental: se produce, sobre todo, por el calor, en zonas alejadas del mar o por la exposición prolongada al aire acondicionado. La sequedad provoca una mayor evaporación de la lágrima, dando lugar a la sensación de ojo seco o de cuerpo extraño, escozor, pesadez. Por este motivo, se recomienda el uso de gafas de sol ya que impide que la lagrima se evapore y el uso habitual de lágrimas artificiales. No obstante, si se sufre estos síntomas durante un tiempo prolongado, se deberá acudir a un especialista para que prescriba el tratamiento más adecuado.

6.- Alergias: La falta de lluvia que se produce en verano incrementa el número de partículas en suspensión en el aire y genera un ambiente cargado capaz de provocar alergias oculares. Es importante acudir al especialista en cuanto se empiecen a notar los primeros síntomas de alergia. Hay que tener un cuidado especial con los niños.

“Las gafas de sol reducen el contacto de los alérgenos con los ojos. Hay que poner en el aparato del aire acondicionado un filtro especial para alérgicos; reducir las actividades al aire libre hasta media mañana, ya que antes hay mayor cantidad de polen; y utilizar gafas de natación, ya que el cloro empeora las conjuntivitis alérgicas”, ha recomendado la experta.

7.- Cuidados especiales en los niños: jay que prestar una especial atención al niño y observar bien sus ojos, para prevenir una posible irritación o alergia. Las gafas de sol no son sólo para los adultos. No obstante, hay que tener cuidado con el modelo elegido, por lo que hay que asegurarse de que está homologado y de que cuenta con un filtro protector contra los rayos ultravioleta.

“Si el niño usa gafas, puede ponerle un sombrero o una gorra provista de una amplia visera. En ningún caso, debe estar expuesto prolongadamente al sol. Desconfíe de los días nublados. Los rayos solares actúan durante todo el día, haya nubes o no”, ha zanjado.
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