Sábado, 18 Noviembre, 2017

            

Cinco intentos en dos años, el ‘baile de fechas’ en la puesta en marcha del metro

Granada ha tachado ya del calendario varias fechas: finales de 2015, los últimos meses de 2016, el 31 de marzo de 2017 y mediados de mayo

Una persona fotografía el interior de uno de los vagones del metro en una jornada de 'puertas abiertas' a la ciudadanía | Archivo GD
Ángela Gómez | @_Angela_GA


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En junio de 2015, Felipe López ocupó su cargo como nuevo consejero de Fomento y Vivienda en la Junta de Andalucía, y no tardó en dar el primer ‘disgusto’ a Granada. El 27 de julio de ese mismo año anunció a la ciudad que el metro no empezaría a funcionar en los últimos meses de 2016, en lugar de a finales de 2015, la fecha prometida por su antecesora en el cargo, María Jesús Serrano.

Ese fue el primer revés en la puesta en marcha del metro, sin contar casi diez años de tediosas obras en la ciudad y en el área metropolitana, cuyo impacto económico y comercial tardará en caer en el olvido.

Casi un año después, el 8 de julio de 2016, el consejero de Fomento y Vivienda, Felipe López, asistía, junto al alcalde de Granada, Francisco Cuenca, a un tramo concreto del metro donde se ponía el punto y final a las obras.

En un acto simbólico, aquel día se soldaron los dos extremos de las vías que unían todo el trazado en el que se había estado trabajando por fases durante tantos años.  Fue en ese histórico acto mediático donde López reiteró que la explotación comercial del metro, es decir, su puesta en funcionamiento para los ciudadanos, llegaría en los últimos meses del año. De nuevo, la Junta se estaba pillando los dedos.

Pruebas dinámicas del metro en #Granada | Archivo GD

Llegó ese horizonte marcado, pero no lo prometido. A principios de noviembre de 2016, la Junta tachó diciembre del calendario y prometió una nueva fecha: primavera de 2017. ¿Iba a ser en marzo, en abril, en mayo o en junio? El mes no se concretó hasta febrero de este año. “El 31 de marzo el Metro comenzará a funcionar en explotación comercial”, en los 16 kilómetros del recorrido, 13 de ellos en superficie, entre Armilla y Albolote, señaló Felipe López quien, no obstante, advirtió que inicialmente no lo haría con las frecuencias previstas, sino que se irían aumentado progresivamente hasta el 15 de junio, momento en el que tendríamos funcionando el metro al cien por ciento.

López, y por ende la Junta, volvían a comprometerse con algo que no iban a cumplir. Así se demostró en el mismo mes de marzo, ya con el botón de la cuenta atrás pulsado. El 23 de marzo, el consejero de Fomento tuvo que dar la cara y anunciar que el metro no estaría listo hasta mediados de mayo. ¿Cuál era el motivo esta vez? La ampliación del periodo de pruebas en blanco tras aparecer, según dijo, “disfuncionalidades” que no permitían alcanzar la velocidad “exigible para que el metro funcione con éxito”.

A principios del pasado mes, la Junta seguía dispuesta y comprometida a que no pasara mayo sin que Granada viese circulando esos vagones verdes y blancos. En estos días han tenido lugar más pruebas dinámicas, más campañas formativas y más mensajes para concienciar a los conductores y viandantes del futuro ‘intruso’ en la ciudad.

Sin embargo, a principios de mayo, la Junta de Andalucía se aferró a la frase de “no lo consigue quien lo intenta sino a quién le dejan”. Las ocupaciones indebidas en las vías de vehículos y peatones no estaban ayudando a que el metro, en pruebas, alcanzase la velocidad prevista. También estaba dando problemas el sistema semafórico. Era difícil, pese a que la Junta nunca lo admitió, que el metro entrase a funcionar antes de que finalizase mayo.

Tras el silencio, con mayo ya exprimido, la Junta hoy ha vuelto a hablar. El consejero ha respondido a las preguntas ‘déjà vu’ de los periodistas sobre la fecha de la puesta en marcha y ha dicho que la Junta renuncia a la puesta en funcionamiento parcial, “imposible” por una media de 4,4 incidencias al día, y que apuesta por arrancar con todos los trenes y horarios en el horizonte de julio. Ya se verá.

Comments

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  1. No solo hemos tenido que aguantar una obra faraónica con un coste desproporcionado y que ha conllevado la quiebra de muchos negocios, además no solo no sabemos cuando se iniciaran los servicios, sino que incluso no tenemos garantía del correcto funcionamiento del metro/tranvía
    Despropósito de proyecto desde su inicio a fin y es mas opino que innecesario en una ciudad tan pequeña como Granada.