Miércoles, 26 Julio, 2017

            

Científicos de la UVa determinan por qué algunos probióticos promueven efectos beneficiosos sobre el organismo

El equipo científico ha examinado los efectos de seis probióticos en células dendríticas derivadas de monocitos para lo que han desarrollado un modelo 'in vitro' de estas células especializadas

Foto: E.P./FLICKR/ALAN LEVINE
E.P.


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Un equipo de investigadores del Instituto de Biología y Genética Molecular (IBGM) ha estudiado en un modelo celular los efectos que tienen las bacterias probióticas que contienen comúnmente algunos alimentos funcionales y han determinado por qué algunas de ellas promueven efectos beneficiosos sobre el organismo.

Este equipo, centro mixto de la Universidad de Valladolid (UVa) y el CSIC-, junto al Hospital Universitario Río Hortega de Valladolid, el Imperial College de Londres y la empresa granadina Abbott Laboratories, ha analizado los mecanismos que generan los efectos probióticos en algunos alimentos funcionales.

Según informa la UVA en un comunicado recogido por Europa Press, con el fin de intentar entenderlos los investigadores han utilizado un modelo ‘in vitro’ para obtener una mayor comprensión de las vías activadas por los mismos, lo que facilitaría un uso más dirigido a diferentes patologías.

Los alimentos funcionales son aquellos que pueden proporcionar un efecto beneficioso para la salud, más allá de su valor nutritivo, entre los cuales se incluyen probióticos, microorganismos vivos que se agregan a un alimento y que permanecen activos en el intestino, adhiriéndose a la mucosa intestinal y ejerciendo efectos fisiológicos.

Ingeridos en cantidades suficientes, se considera que poseen efectos beneficiosos para el organismo como su contribución al equilibrio de la flora intestinal o la potenciación del sistema inmunitario, aunque buena parte de estas “bondades” no han sido confirmadas científicamente.

En concreto, el equipo científico ha examinado los efectos de seis probióticos en células dendríticas derivadas de monocitos (moDCs), para lo que han desarrollado un modelo ‘in vitro’ de estas células especializadas, características del sistema inmunitario de los mamíferos que ya han aplicados en otros estudios sobre procesos que cursan con inflamación intestinal, como es el caso de la enfermedad celiaca, donde la situación funcional de las células dendríticas juega un papel central.

Para contrastar esta hipótesis y determinar las vías de señalización a nivel molecular por las que se promueven los efectos beneficiosos de los probióticos, el equipo seleccionó seis microorganismos, algunos que se encuentran habitualmente en productos disponibles comercialmente (como ‘Lactobacillus rhamnosus’, ‘Lactobacillus fermentum’ o ‘Bifidobacterium lactis’) y otros que ya tienen un efecto conocido sobre la maduración de las células dendríticas, con el fin de realizar una comparativa.

El trabajo, encabezado por los investigadores de la UVA, aporta una información “amplia y valiosa” en torno a los probióticos estudiados.

“Los resultados ponen de manifiesto que, dependiendo de cómo procesan las células dendríticas a un probiótico o a otro, se obtiene un efecto diferente. ‘L. rhamnosus’, el microorganismo más utilizado, promueve la maduración de las células dendríticas, lo que significa que fomenta la activación de la respuesta inmunitaria, de modo que habría que utilizarlos con cautela, por ejemplo, en aquellos individuos que tienen un proceso inflamatorio en curso”.

En el caso de ‘L. fermentum’, derivado de la leche materna, no induce una activación o maduración de las células dendríticas por lo que es un buen probiótico, al igual que ‘B. lactis’, que no solo no induce ninguna maduración, sino que podría tener ciertos efectos antiinflamatorios”, ha detallado Arranz.

Aunque estos resultados tienen que ser confirmados en estudios posteriores, conocer esta información básica “es un primer paso para que en un futuro se puedan aplicar estos probióticos a patologías como alergias alimentarias, enfermedad de Crohn, enfermedad celiaca, colitis ulcerosa o gastritis por Helicobacter, patologías en las que es necesario devolver al intestino a un estado de homeostasis, es decir, de control y de regulación”.

El trabajo, publicado en la revista ‘Journal of Functional Foods’, ha formado parte de la tesis doctoral de Beatriz Martínez Abad, que se ha desarrollado a lo largo de cinco años y en la que se ha profundizado en el efecto de los probióticos sobre los distintos elementos del sistema inmunitario innato y adaptativo.

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