Lunes, 29 Mayo, 2017

Centenares de vecinos de Cuevas del Campo participan en su Semana Santa Viviente

Han revivido este Jueves y Viernes Santo su tradicional "drama" de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo, que se viene representando desde 2001

La Semana Santa viviente de Cuevas del Campo | Autor: E.P
E.P


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La Semana Santa Viviente de Cuevas del Campo (Granada), una localidad de apenas 2.000 habitantes, se ha celebrado este Jueves y Viernes Santo con el trabajo colectivo de más de 600 personas que han celebrado este año su XVI edición de la representación teatral, fiel al Evangelio de San Mateo, declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional de Andalucía y Patrimonio Inmaterial de Andalucía y otros muchos reconocimientos más, que la convierten en la representación de este género “más importante” de Andalucía.

Así lo han explicado fuentes municipales este viernes, a través de un comunicado remitido a Europa Press, por el que han destacado que “esta representación nos evoca el Jerusalén de hace más de dos milenios, cuidándose de modo especial la vestimenta de los personajes, donde tejidos, colores, atrezzo, van en consonancia con la época de Jesús y podemos pasear por la Vía Dolorosa, subir al Calvario, emocionarnos ante el Juicio en el Pretorio durante las dos horas largas de la representación”, y a la vez, rememorar cómo era la vida de aquel tiempo con la recreación de oficios antiguos, el mercado romano, las miradas, los gestos de una representación “inigualable”.

Estas mismas fuentes han señalado que Cuevas del Campo vive todo el año su Semana Santa Viviente, siendo “su gran seña de identidad, la manera de abrirse al mundo”, de “ponerse en el mapa”, y todo ello a base de trabajo y esfuerzo con ayuda de “la pasión de un pueblo”, así como lo que más caracteriza esta Semana Santa Viviente, como es “la multitud de personajes que se encuentran a lo largo del recorrido de escenificación”, fruto del trabajo y el empeño de su creador y primer director, ya fallecido, Antonio V. Martínez Cruz.

El municipio muestra al principio de la representación y a lo largo de la ‘Vía Dolorosa’, en que se convierte la Cañada de San Isidro, un conjunto de oficios y labores antiguas, que “nos da a conocer cómo era la vida en este pueblo del Altiplano de Granada, hace unos decenios y seguramente muy parecida a la que se podría vivir en tiempos de Jesús”.

Los jóvenes desfilan con grandes haces de esparto arrancados a la tierra en los atochares de Puntal Blanco o Cejo Retamar. Viejos arados tirados de borricos y mulos, cabras y ovejas que fueron y son sustento de muchas familias y niños que portan cabritos y corderos recién nacidos como “un juguete valioso”. “Madres y abuelas junto a hijos y nietos que se afanan en las labores de siempre y que marcaban las estaciones tantas veces”, apuntan desde el Consistorio.

Al final de la representación teatral de la Semana Santa Viviente, “la estampa de los crucificados sobre el Calvario de la ‘Cueva de Parejo’, la emoción y la música que lo envuelve todo, la esperanza tras la Resurrección y el abrazo que mandan todos los actores desde la loma a todas las miles de personas que cada año viven la Pasión Viviente de Cuevas del Campo”.

PATRIMONIO INMATERIAL

Los vecinos de Cuevas del Campo, una localidad granadina de apenas 2.000 habitantes, han revivido este Jueves y Viernes Santo su tradicional “drama” de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo, que se viene representando desde 2001 y que ha contado con la participación de más de 600 personas.

Esta Semana Santa Viviente, declarada en 2004 Fiesta de Interés Turístico de Andalucía y considerada desde 2010 Patrimonio Inmaterial de Andalucía, es uno de los acontecimientos más representativos de este municipio del Altiplano granadino y una de sus mayores señas de identidad junto a las conocidas playas del embalse del Negratín.

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