Jueves, 19 enero, 2017

Causas y remedios del herpes labial

Puede llegar a ser una dolencia muy persistente



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El herpes labial es un proceso causado por el virus del herpes simple tipo 1 y que resulta muy contagioso. Nos infectamos entre los 2 y los 5 años por contacto con una persona con un herpes labial y este primer contacto puede producir herpes en la boca o no ser visible. Tras el contagio, el virus penetra por la piel al organismo y va por las vías nerviosas hasta un ganglio en la cabeza, donde queda en estado de latencia.

Según explica a Infosalus la doctora María Teresa Gutiérrez Salmerón, miembro de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), el virus puede permanecer toda la vida latente sin ocasionar las lesiones en el labio y su reactivación puede ser por causas muy variadas pero las principales son la existencia de un proceso infeccioso, la exposición al sol, la menstruación, el estrés o los estados transitorios de un sistema inmune deprimido.

La doctora señala que las mayores complicaciones derivadas del contagio del virus del herpes simple tipo 1 (VHS-1) proceden de si éste se produce en niños más pequeños de dos años, en los que se puede producir una infección con heridas en la boca muy llamativa, y en el caso de los recién nacidos en los que las complicaciones pueden ser más graves.

En el 90% de los casos la reactivación se produce en el labio pero hay personas en las que se produce en la mejilla, el cuero cabelludo e incluso el ojo, “de ahí la necesidad de un diagnóstico rápido porque en el caso del ojo puede dañar las estructuras”, apunta la doctora.

En los episodios de reactivación, el virus llega generalmente al labio y produce molestias como sensaciones de hormigueo (parestesias) que permiten al paciente darse cuenta de que va a sufrir la reactivación en el labio en unas 24-48 horas. Entonces se enrojece una pequeña zona del labio y aparecen unas pequeñas vesículas con líquido que al romperse forman costras y a los 7 días la infección ha desaparecido.

El herpes aparece siempre en el mismo sitio y si es muy recurrente es importante tratarlo porque puede dejar cicatrices y en el caso de los ojos ser graves, por lo que se emplea la profilaxia preventiva.

“Se desconoce por qué en unas personas se reactiva y por qué en otras no lo hace, sobre todo en los casos en los que es recurrente y puede suceder cada dos semanas o mensualmente a pesar de que la persona no padezca un déficit inmunitario”, señala Gutiérrez Salmerón, profesora titular de Dermatología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Granada.

Alternativas al antiviral tópico
En cuanto al tratamiento, la doctora señala que existen pocos dado que se trata de un virus. “En el caso de las bacterias, que son organismos vivos sí se puede dirigir un fármaco a ellas para destruirlas pero en los virus que viven dentro de las células humanas todo tratamiento debe conservar la vida de la célula”, apunta la doctora.

En la actualidad el tratamiento antiviral empleado se basa principalmente en el aciclovir y derivados, en sus distintas formas, por vía tópica u oral, que se emplea para disminuir el tiempo de evolución y las molestias.

Sin embargo, la prescripción del antibiótico tópico cada vez es más limitado entre los dermatólogos ya que su aplicación debe realizarse desde las primeras 24-48 horas y cinco veces al día y si se utiliza mal puede dar lugar a resistencia, lo que supone que de existir una infección severa podría no tener efecto.

“Por este motivo, si son infecciones leves en el labio y de pocos días recomendamos el uso de otros tratamientos como una crema antibiótica en el caso de que las costras sean consistentes pero tengan riesgo de sobreinfección, sin emplear un pegote y bien extendida, y si la herida es húmeda el uso de clorhexidina, que no escuece, es incolora y no produce alergias”, apunta la doctora sobre los cuidados que requieren estas lesiones.

La doctora señala que tampoco hay que utilizar de forma indiscriminada las cremas antibióticas sino un par de veces al día y siempre bajo prescripción de un dermatólogo.

El uso de aciclovir oral se restringe a herpes más extensos y en el caso del herpes de repetición se emplea por un tiempo largo para impedir que el virus se reactive. En los casos en los que la exposición al sol es el motivo de la reactivación también se utiliza aciclovir de forma profiláctica y preventiva por vía oral el día antes.

Complicaciones y contagiosidad
Las principales complicaciones que puede presentar el herpes labial son las sobreinfecciones bacterianas secundarias pero en el caso de que exista una inmunidad normal no existe autocontagio y no se traslada a otros sitios. “Lo que sí puede ocurrir es que se produzca una sobreinfección bacteriana que podría trasladarse a otras localizaciones de la cara”, aclara la doctora.

Gutiérrez Salmerón señala que es poco habitual el contagio a un adulto o a un niño mayor ya que por lo general ya han tenido un contacto anterior con el virus y conservan anticuerpos que les hacen inmunes pero sí que hay que tener especial cuidado en el caso de los recién nacidos y niños menores de 2 años.

“Las personas con herpes labial recurrente no deben trabajar en unidades de neonatos ni con pacientes inmunodeprimidos o trasplantados ya que pueden poner en peligro a estas personas pues en ocasiones, además, las reactivaciones del herpes no son evidentes a simple vista”, apunta la dermatóloga.

En el caso del herpes simple tipo 1 lo habitual es que aparezca en la boca pero también puede afectar a la zona genital, por lo que no se deben mantener relaciones sexuales orales cuando el virus se reactiva.

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