Domingo, 26 Marzo, 2017

Buscan familias de acogida para 30 menores tutelados por la Junta en la provincia

Se trata de niños de siete años en adelante que por diversos motivos no podrán reintegrarse con sus familias biológicas

Foto: Archivo
E.P.


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Un total de 30 menores tutelados por la Junta de Andalucía se encuentran en centros de protección de la provincia de Granada a la espera de que una familia les acoja de forma permanente.

Se trata de niños de siete años en adelante, entre los que se encuentran grupos de hermanos, que por diversos motivos no podrán reintegrarse con sus familias biológicas, aunque sí mantendrían el vínculo con ellas, ya sea con sus padres, abuelos u otros personas con las que guardan algún parentesco.

Esta vinculación con la familia biológica es una de las principales diferencias que existe con la adopción y unido al hecho de que los niños ya no sean bebés, provoca que estos menores tengan más dificultades para encontrar un hogar definitivo en el que “criarse con el afecto y la estabilidad que necesitan”.

Así lo ha relatado a Europa Press la directora de la Asociación Andaluza de Apoyo a la Infancia (Aldaima), Karima El Harchi Biro, cuya organización culminó el 2015 con 336 niños acogidos en la provincia en las diferentes modalidades que existen.

De ellos, 62 fueron niños de cero a seis años que fueron objeto de una retirada urgente; en algunos casos incluso tras detectarse en el hospital que habían nacido con síndrome de abstinencia.

En Granada existe una bolsa de padres permanente y consolidada gracias a la cual prácticamente todos los niños pequeños que el año pasado necesitaron un hogar de forma urgente lo consiguieron. En estas familias existe un alto grado de solidaridad, dado que deben estar disponibles para atender al menor de forma inmediata, lo que se les compensa con una prestación económica, y tendrán que despedirse de él en un periodo máximo de seis meses.

Otra de las modalidades que ofrece Aldaima y el Gobierno andaluz para ofrecer un hogar a menores que lo necesitan es el llamado acogimiento familiar temporal, pensado para los niños cuya situación está siendo estudiada o incluso se está trabajando con las familias para lograr la reinserción. El menor podría quedarse con su familia de acogida un máximo de dos años antes de que pueda volver con sus padres biológicos o se decida otra opción en función de las circunstancias.

Las mayores dificultades para encontrar familias se localizan en la modalidad de acogimiento permanente, pensada para niños de siete años o más que residen actualmente en centros de protección. La presidenta de Aldaima relata que, al margen de lo que pudiera parecer, la vinculación con los padres biológicos de estos menores es positiva para ellos, porque les ayuda a “desarrollarse de una manera sana, a entender de dónde vienen y a ajustarse a su realidad”.

El contacto se mantiene a través de visitas que, más que una dificultad, acaban siendo un complemento para la crianza del menor, en la que éste debe integrarse en una nueva familia pero preservando sus orígenes y manteniendo su identidad “sin fantasmas ni falsas idealizaciones”.

Cualquier persona interesada en colaborar con Aldaima puede contactar en el teléfono 900 10 14 38 o a través de su página web. Una treintena de niños esperan en estos momentos un hogar permanente en el que crecer.

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