Sábado, 27 Mayo, 2017

Superiores en número, inferiores en lo demás

El Granada CF pierde 1-0 ante un Espanyol que jugó una hora con un jugador menos por la expulsión de Víctor Álvarez

Manuel Herrera @manuelherrerapr // Foto: Román Callejón @RomanCallejon


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Incapaz y plano hasta la exasperación, el Granada CF se vio superado por el Espanyol y volvió a perder víctima más de sus propios errores que de los aciertos del contrario. El conjunto rojiblanco, que jugó con un hombre más durante sesenta minutos, evidenció unas dificultades muy preocupantes para generar fútbol y sucumbió ante un rival más intenso y más vivo que le condenó tras un despiste a balón parado.

En la hora de partido en la que los rojiblancos tuvieron superioridad numérica, movieron más el balón, pero lo hicieron circular con una tranquilidad pasmosa, sin mordiente y sin peligro. Tan solo El Arabi, tras un rebote, pudo cambiar el signo del partido, pero picó su remate sobre Casilla contra el larguero. Fue la única ocasión clara de los nazaríes en los noventa minutos.

En el arranque, el duelo se planteó como una batalla táctica que generó un combate nulo. El Granada CF, con Buonanotte en el lugar habitual de Piti, trató de desactivar el juego del Espanyol con posesiones largas. Los de Aguirre no sufrían atrás, pero se mostraban incapaces de inquietar a Roberto, bien protegido por una zaga en la que debutaba Tiago Ilori: correcto en su estreno.

No fue hasta el minuto veinte cuando los ‘pericos’ dieron un paso hacia delante, más obligados, en su condición de locales, a estrechar el cerco sobre un Granada CF, cómodo también en la tesitura de defenderse sin la pelota. Sergio García y Córdoba, las dos referencias ofensivas situadas por Aguirre, generaban más incomodidad que peligro y el duelo transcurría en medio de una calma chicha que se iba a romper a la media hora.

En el minuto treinta de partido, El Arabi se benefició de su propia presión para robarle la pelota a Víctor Álvarez en la salida del balón. El marroquí enfiló la meta de Casilla y, pese a que no realizó bien el último control, vio cómo el defensa blanquiazul le derribaba en la frontal del área. Era el último hombre. Iglesias Villanueva le mostró la roja directa.

A partir de ese momento, el partido explotó. Las contemplaciones se marcharon con Víctor Álvarez al vestuario y ambos equipos, exaltados por el lance previo, abrieron sus líneas con más alegría. La más clara la tuvo, curiosamente, el Espanyol, en una jugada en la que Stuani le ganó la espalda a Angulo y encontró la respuesta de Roberto a su disparo. Al filo del descanso, Brahimi dio señales de vida para el Granada, pero su volea se fue por encima del larguero.

Tras el paso por vestuarios, el Espanyol se mantuvo firme en la idea de plantear un juego intenso pese a la notable dificultad que ello conllevaba por el hecho de jugar con un hombre menos. Los blanquiazules dominaron a un Granada excesivamente relajado después del descanso; con menos brío que su rival y aparentemente confiado por la coyuntura numérica que le beneficiaba.

En este tránsito, Sergio García, el mejor del partido, tuvo dos opciones claras, pero no supo concretarlas. Alcaraz, consciente de que el duelo se ponía feo para sus intereses, introdujo a Piti en el lugar de Fran Rico, que había rozado la expulsión, y el Granada recuperó el pulso.

Tanto es así, que al cuarto de hora de juego iba a tener su mejor opción en el partido: El Arabi se aprovechó de un rebote tras una pelea por la pelota entre Recio y Víctor Sánchez, y se plantó solo delante de Casilla. El marroquí picó el balón y superó al guardameta, pero se encontró con el larguero.

La inercia del susto provocó que el Granada tuviese sus mejores minutos de control de balón, unos instantes en los que se hizo más patente si cabe la ausencia de fútbol del equipo y su incapacidad para generar ocasiones en el ataque estático. Alcaraz lo intentó por acumulación y retiró a Buonanotte para darle entrada a Riki, pero el equipo perdió presencia y apenas ganó mordiente.

En contra del orden lógico de los acontecimientos, dada la inferioridad numérica local, el Espanyol se rehizo y recuperó el control; apretó con más corazón que cabeza y energía y encontró su premio a balón parado. Sergio García botó un córner y Héctor Moreno, absolutamente libre de marca en el primer palo cabeceó a gol y castigó la indolencia ofensiva y la caraja defensiva del Granada CF.

Los hombres de Alcaraz tuvieron quince minutos más de partido en superioridad para tratar de salvar un punto, pero no tuvieron ni una sola aproximación peligrosa. El Espanyol apenas sufrió para conservar su renta y para sumar un triunfo que le da una tranquilidad que ya le falta al Granada.

FICHA TÉCNICA

RCD Espanyol: Casilla, V. Sánchez, Stuani, S. García (Abraham, min. 92), D López , H. Moreno, Javi López, Víctor Álvarez, Colotto, Simao (Fuentes, min. 35), Córdoba (Alex, min. 64)

Granada CF: Roberto, Nyom (Pereira, min. 80), Murillo, Ilori, Angulo; Iturra, Recio, Rico (Piti, min. 53); Buonanotte (Riki, min. 70), Brahimi; El Arabi

Goles: 1-0: Héctor Moreno, que cabeceó al fondo de la red un córner botado por Sergio García

Árbitro: Dirigió la contienda el trencilla Iglesias Villanueva (colegio gallego), que expulsó con roja directa a Víctor Álvarez (min. 30) y amonestó a Sergio García (min. 41), Colotto (min. 43), por parte de los locales y a Fran Rico (min. 23), Nyom (min. 67), Iturra (min. 73), Ilori (min. 75), El Arabi (min. 82) por parte de los visitantes.

Incidencias: Encuentro perteneciente a la 23ª jornada de la Liga BBVA entre RCD Espanyol y Granada CF disputado en el estadio Cornellá El Prat ante 14.011 espectadores. Se guardó un minuto de silencio en memoria de Luis Aragonés, que fue entrenador del club perico en la temporada 1990/91.

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