Martes, 23 Mayo, 2017

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Brahimi dice que Al Assad “no es la solución” para Siria

Pero matiza que "podría contribuir en la transición"

E.P.


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El enviado especial conjunto de Naciones Unidas y la Liga Árabe para Siria, Lajdar Brahimi, ha afirmado este lunes que el presidente del país, Bashar al Assad, “podría contribuir de forma significativa en la transición”, si bien ha recalcado que, pese a ser parte de la solución, “no es la solución”.

“Lo que digo a todos los sirios es que la historia nos enseña que después de una crisis como ésta no se puede ir marcha atrás”, ha sostenido durante una entrevista concedida al semanario panafricano ‘Jeune Afrique’.

“Lo que amenaza a Siria no es la partición del país, sino su ‘somalización’. Dudo que los alauíes –rama del chiísmo a la que pertenece el mandatario– quieran crear una especie de búnker en sus pequeñas montañas, ya que saben que eso no sería viable”, ha apostillado.

Respecto a la posibilidad de que Al Assad presente su candidatura a las elecciones presidenciales previstas para 2014, Brahimi ha manifestado que “muchos de los que le rodean creen que su candidatura es un hecho” y que “él personalmente cree que está en su derecho”.

En este sentido, ha puntualizado que “a pesar de lo que diga la gente, (Al Assad) nunca ha dudado de sus derechos o su capacidad para mantenerse al frente del país”. Brahimi ha descrito al presidente sirio como “un hombre joven que heredó el poder sin haberlo buscado”. “Pese a ello, con o sin él, los parámetros intrínsecos del régimen baazista no han cambiado desde la muerte de Hafez al Assad”, ha añadido.

Respecto al acuerdo alcanzado para que Damasco elimine su armamento químico, ha resaltado que el mandatario sirio “considera que su posición no es resultado de las amenazas, sino de su análisis de la situación”. “La verdad es que no son los estadounidenses los que le han pedido que negocie, han sido los rusos”, ha valorado.

Asimismo, ha rechazado la posibilidad de que Washington pueda lanzar de forma unilateral un ataque armado contra el país y ha argumentado que “es inaceptable que un gran país como Estados Unidos use la fuerza sin el respaldo del Consejo de Seguridad, y creo que es lo que (el presidente, Barack) Obama dijo en 2003 sobre Irak –cuando el entonces mandatario George W. Bush invadió el país sin el respaldo del organismo–“.

Brahimi se ha pronunciado también sobre el premio Nobel de la Paz concedido a la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPCW) por su papel en el desmantelamiento del arsenal químico sirio. En este sentido, ha destacado que “de forma correcta o incorrecta, se ha decidido dar el premio a una organización que hace frente a un asunto importante”.

“Es una manera de que brillen ante los focos en un momento o situación determinada. Se puede aprobar o no esta postura, como fue el caso con el premio a Obama, pero al menos tiene el mérito de atraer más atención a la crisis siria”, ha explicado.

Sin embargo, ha recalcado que “los sirios pueden cuestionar legítimamente el hecho de que la comunidad internacional se mueva ahora, cuando el número de víctimas está fuera de toda medición”. “El proceso de destrucción de las armas químicas avanza, pero eso no resuelve el drama en el país. La guerra continúa”, ha dicho.

Brahimi ha destacado además que no ve razón alguna para dudar de los resultados del proceso, si bien no ha querido pronunciarse sobre si se cumplirá el calendario previsto. “No sé si la fecha es razonable. Son operaciones extremadamente complejas. Por ahora, puedo decir que estamos por delante del calendario y que Siria está trabajando de forma satisfactoria”, ha indicado.

‘GINEBRA 2’

Por otra parte, el enviado especial ha expresado que la conferencia de paz de ‘Ginebra 2’ “no es el final, sino el inicio”, al tiempo que ha mostrado su deseo de que la oposición “consiga acordar una delegación creíble y representativa”.

“La oposición tiene que discutir quién les puede representar. Este hecho ya requiere tiempo, ya que algunos creen que ni siquiera se debe acudir. Hay muchos campos: oposición armada y no armada, oposición interna y externa, islamistas, seculares”, ha argüido.

“Hay dos tipos de islamistas interesados en la caída del régimen. Unos que buscan la paz y otros que gravitan en torno a (la organización terrorista) Al Qaeda”, ha añadido. “Estos últimos no luchan para construir una nueva República Siria, sino para establecer un estado islámico. A ellos no les interesa en absoluto ‘Ginebra 2′”, ha concluido Brahimi.

En cuanto a los participantes, ha pedido que se sea “pragmático” y ha abogado por la inclusión de “todos los que tengan intereses o influencia”. Entre ellos ha destacado a Arabia Saudí e Irán, de los que ha dicho que “sin ellos el diálogo sería incompleto”.

“Desde mi punto de vista, todos son un obstáculo (para la solución del conflicto). La posición de Irán es clara: no hay solución militar y debe haber un acuerdo entre el Gobierno y la oposición que resulte en unas elecciones libres y controladas por Naciones Unidas. Creo que piensan que Al Assad ganaría los comicios fácilmente”, ha explicado.

Asimismo, ha sostenido que “Israel gana en todos los casos”, independientemente de la resolución del conflicto. “Si Al Assad se va, Siria necesitará mucho tiempo para estabilizarse. Si se queda, será muy débil. Y Si la guerra sigue, sería bueno para Israel”, ha indicado.

“Además, las armas químicas eran las únicas a las que Israel temía. A corto plazo está ganando. No estoy seguro de que los árabes sean conscientes”, ha remachado.

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