Jueves, 25 Mayo, 2017

Publicidad

AUGC alerta de falta de medios para proteger la salud de los agentes que desmantelan plantaciones de marihuana

La actuación comienza siempre por el recuento de las plantas, lo que se hace por norma sin elementos de protección, según relata esta asociación, la mayoritaria en el seno de la Guardia Civil

Dos agentes de la Guardia Civil | Foto: Archivo GD
E.P.


image_print

La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) estudia denunciar ante la Inspección de Trabajo la falta de medios que existe en el cuerpo para proteger la salud de los agentes que desmantelan plantaciones de marihuana y trabajan en contacto con esta sustancia estupefaciente, puesto que lo hacen “sin elementos de protección”.

El colectivo, que representa a más de 800 agentes solo en Granada, recuerda que las continuas incautaciones de plantaciones de marihuana, su transporte, secado y almacenamiento se llevan a cabo normalmente por parte de guardias civiles, que, “con su uniforme y unos simples guantes de látex”, cortan plantaciones enteras con centenares de plantas.

Los agentes están expuestos a estas sustancias “sin mascarillas idóneas, sin material de poda o sin gafas de protección adecuadas”, lo que a menudo les provoca irritaciones en la piel, mucosas y ojos, añaden desde la AUGC en un comunicado remitido a Europa Press.

La actuación comienza siempre por el recuento de las plantas, lo que se hace por norma sin elementos de protección, según relata esta asociación, la mayoritaria en el seno de la Guardia Civil.

“Se sigue con la corta, y aquí cada uno de busca la vida como puede; con navajas, sierras u otro material que no es de dotación”, a lo que sigue el transporte de las plantas. Afirman que esta tarea se realiza en los “mismos vehículos donde los agentes pasan ocho horas de servicio”, tras lo que llega el secado, lo cual se lleva a cabo –según afirman– “en cualquier dependencia del cuerpo a modo de secadero, donde las plantas conviven con los residentes en los acuartelamientos”.

“En muchos de ellos, los niños de los agentes son testigos presenciales o están sometidos al olor, como ha ocurrido en el Cuartel de Guadix (Granada), donde dos furgonetas permanecían cargadas de marihuana en las cercanías de un parque infantil, incautadas cuando transportaban esta sustancia”.

Posteriormente, los agentes acudirán a la Comandancia de Granada para proceder al picado de la droga por medio de una máquina y “al riesgo que conlleva por las cuchillas trituradoras, se suma que a los operarios se les dota simplemente de un mono desechable utilizado, unos guantes de jardinería sudados, unas gafas no cerradas y una mascarilla desechable”.

“Los agentes salen llenos de polvo blanco o resina, con el uniforma contaminado, los ojos, mucosas, y extremidades con picores y sarpullidos que aguantan con resignación por no existir preocupación en el asunto”, pero “lo más denigrante”, según argumentan, “es llegar a casa con el uniforme oliendo a marihuana y compartirlo en la lavadora con la ropa de tu familia”.

En este contexto, el colectivo lamenta que la Guardia Civil envíe fotos a través de las redes sociales en las que se “observa esta carencia de medios de protección” y pese a ello “se felicita por las aprehensiones realizadas”.

La AUGC ya estudia presentar denuncia en la Inspección de Trabajo y la Seguridad Social comunicando estas “deficiencias graves”, al considerar que el “riesgo para la Salud es grave para las personas que realizan este tipo de actuaciones”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *