Sábado, 21 Octubre, 2017

            

Así se proyectan las películas en los cines digitales

Descubrimos los secretos de las salas de cine que utilizan complejos sistemas de proyección en alta definición digital.

Ignacio Sánchez, Jefe de Proyección de Kinépolis Granada. Foto: F.W. Alanzor


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Mucho han cambiado las cosas desde la irrupción del cine digital en la gran pantalla. La película de 35mm, sólo recordada por románticos y nostálgicos del cine de siempre, ha dejado paso a los discos duros y la alta definición.

La calidad de imagen y sonido que encontramos en los cines de hoy en día es única, teniendo en cuenta los complejos sistemas tecnológicos que se emplean en su proyección.

De esto sabe mucho Ignacio Sánchez, Jefe de Proyección de Kinépolis Granada, quien nos cuenta algunos detalles de su trabajo y de la evolución que han experimentado las salas de cine desde que hace algunos años él mismo empezara a proyectar películas en 35mm en el Cine Madrigal. Años más tarde, está al frente de la supervisión de modernos sistemas 2K y 4K de proyección digital.

Si no puedes ver el vídeo pincha aquí.

P- Eres proyeccionista. ¿Eso qué quiere decir?

R- Pues que somos los responsables de que la proyección, la imagen y el sonido del cine, sea la correcta.

P- Todos tenemos en la cabeza la imagen de la película Cinema Paradiso. ¿Haces algo parecido?

R – Actualmente no. Cinema Paradiso era de finales de los 70. La tecnología ha evolucionado muchísimo. La filosofía es la misma. Pasar fotos muy rápido que dan sensación de movimiento, lo que pasa es que todo lo que envuelve a esa esencia ha evolucionado muchísimo.

P – ¿Cuánto ha cambiado la cosa desde que se pasó al cine digital?

R – Prácticamente en todo. Todo es virtual entre comillas. La película de 35mm de poliéster ya no se recibe, ya todo son datos desde un disco duro. Y el trabajo manual ha desaparecido totalmente.

P- ¿Has proyectado en 35mm? ¿Lo echas de menos?

R – Tengo nostalgia del 35mm, pero la comodidad actual es increíble. Ahora prácticamente es apretar un botón, aunque ese pulsado de botón tiene un trabajo previo que antes no existía. Antes con cada pase tenías que cargar la película de 35mm en el proyector, ahora no.

P – El cine tiene gran parte de romanticismo. Qué se pierde con la proyección digital.

R – Hay gente que echa de menos las rayitas y el desgaste de la película de 35mm. Yo, eso concretamente, no lo echo en falta. Ahora la calidad de la película va a ser siempre la óptima en todos los pases. Antiguamente la película de 35 mm se podía ver perfectamente el día del estreno en el primer pase. En cambio, la película digital no tiene desgaste ninguno.

P – Entiendo que a nivel de calidad, la Alta Definición ofrece algunos matices diferentes en cuanto a imagen y sonido.

R – La película ya no tiene desgaste ninguno. Se mide en resolución de imagen, actualmente 2K, los primeros proyectores digitales eran de 1K, y aquí ya tenemos un 4K. Sobre todo es la calidad de la imagen. Fiabilidad ya es otra cosa. En 9 años que hemos tenido 35mm habremos suspendido dos pases. La proyección digital está mejorándose día a día. Hay algunos fallos que hay que subsanar pero la calidad de imagen y sonido es en lo que más se ha ganado.

Tengo nostalgia del 35mm, pero la comodidad actual es increíble.

P – 2k, 4k, incluso nos hablas del 8K. ¿Se aprecia la diferencia?

R – La diferencia entre la proyección 2K y 4K sólo se aprecia cerca de la pantalla, pero lejos de la pantalla el espectador medio no lo va a notar. Entre 2K y 8K te lo diré en el futuro.

P – Cuéntanos qué haces en tu día a día en Kinépolis.

R – Mi responsabilidad es el mantenimiento completo de todos los proyectores, que necesitan un mantenimiento muy exhaustivo y, sobre todo, preparar durante la mañana para que por la tarde no haya fallos. Cuando se acerca el fin de semana y el día del estreno, verificar que esté el contenido. Las películas digitales vienen en formato digital en disco duro o vía satélite. Hay que verificar que esté correcto. Hay que preparar todo para que el espectador no sufra ninguna incidencia.
P – ¿Este trabajo lo podría hacer alguien al que no le guste el cine?

R – Si no se asoma a la sala sí. (risas). Yo tengo suerte porque el trabajo me gusta y el cine me gusta. También puedo ver las películas y no me cuesta dinero.

P – ¿Cómo te hiciste proyeccionista?

R – Fue por casualidad, por un amigo que trabajaba en el cine Madrigal. Ése fue mi primer cine. Después me llamaron de Multicines Centro, después de Multicines Alhambra, y luego aquí. Tengo la suerte de haber estrenado dos cines. Lo que pasa es que aquí en Kinépolis se tiene mucho más en cuenta la tecnología.

P – ¿Qué cosas curiosas te han pasado en una sala de cine? Cuéntanos alguna anécdota.

R – Antiguamente las películas en 35mm venían en lata divididas en partes. Aquí teníamos que unirlas. Se inventaron unos platos donde se unían las bobinas en una sóla, con un orden. Hasta 6 o 10 bobinas, según la duración de la película. Os podéis imaginar lo que pasó. Era la película ‘House On Haunted Hill’, en la que había una escena en la que un actor moría, y en la escena siguiente volvía a aparecer (risas). Nosotros no nos dimos cuenta, nos avisó un espectador y al revisarla habíamos cambiado el orden de 2 bobinas.

Hay que preparar todo para que el espectador no sufra ninguna incidencia.

P – ¿Cuál ha sido la película que más te ha gustado desde que llevas trabajando aquí? ¿Y la que menos?

R – Hay varias. De las últimas, por ejemplo ‘Perdida’, me gustó muchísimo, y otra, por ejemplo, ‘Crash’

P – ¿Y la que menos?

R – Me acuerdo perfectamente. La peor del mundo. ‘Druidas’. Salía Inés Sastre y Christopher Lambert. El director cortaba los diálogos. Ésa me impactó porque no podía estar peor hecha.

P – Supongo que tú tienes tu particular punto de vista a la hora de ver las películas. ¿Cuál tu sitio favorito de la sala a la hora de sentarte a ver una película?

R – Aquí realmente, y lo digo de verdad, en cualquier punto de la sala se ve bien. Evidentemente, cuanto más centrado mejor se ve. Y en sonido, siempre se ha dicho que entre las filas 6 y 10 es el mejor sitio. De hecho cuando vienen los técnicos a regular sonido se hace un rombo con micrófonos entre las filas 6 y 10. Yo ahora, como tengo críos, lo que intento es apartarme para que no molesten a los demás.