Viernes, 20 enero, 2017

Así se ‘arregla’ un iPhone 6 doblado de la forma más bestia

Los problemas registrados en algunos iPhone 6 que se doblan están generando todo tipo de respuestas ingeniosas, en donde el humor trata de restar importancia al incidente.



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Los problemas registrados en algunos iPhone 6 que se doblan están generando todo tipo de respuestas ingeniosas, en donde el humor trata de restar importancia al incidente. El último ejemplo es un vídeo que ofrece a los usuarios una “solución” bastante drástica para que sus iPhone 6 vuelvan a estar tan lisos como una tabla (y nunca mejor dicho).

Este irónico vídeo comienza con un satisfecho usuario de iPhone, que descubre que su dispositivo es uno de los afectados por el #BendGate. En lugar de acudir al servicio técnico de Apple, este usuario decide tomar cartas en el asunto y tira de iniciativa para buscar una solución propia al problema.

Para corregir la desviación de su iPhone 6, este usuario decide aplicar un refuerzo muy particular al dispositivo. Como si de un programa de bricolaje se tratase, se muestra a los usuarios los pasos a seguir para “solucionar” la incidencia. En concreto, solo es necesario un taladro y una fresadora. Con esas dos máquinas, se practican dos agujeros que, si bien rompen la pantalla y la estética del iPhone 6, prometen conseguir una solución para el otro problema.

Una vez practicados los dos agujeros que atraviesan el iPhone, solo es necesario colocar una tabla en la parte posterior e introducir dos tornillo en los espacios practicados. Unas palometas fijan la tabla al iPhone y obligan al dispositivo a volver a una posición recta, terminando con los problemas de BendGate.

En el resultado final lo que más sorprende es que el iPhone 6 sigue funcionando pese a los agujeros practicados. Aunque en esta solución se han cuidado detalles como el introducir el logo de Apple en la tabla que refuerza el iPhone 6, lo mejor es que los usuarios busquen soluciones menos drásticas, como acudir a Apple en busca de ayuda. Más allá de eso, queda claro que como dicen, en ocasiones “es peor el remedio que la enfermedad”.

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