Domingo, 23 Julio, 2017

            

Así es la provincia de Granada que afronta el sexto año de crisis

En el Día Internacional del Trabajador, Granada Digital ha elaborado un somero repaso económico de la última década de la provincia de Granada, en la que se ha pasado del 'cielo' al 'infierno' en apenas un lustro.

Jaime Martín | @jmartinreporter


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Es octubre de 2004. España se desbroza de espinas el corazón tras los atentados del 11 de marzo mientras que el recién eclosionado gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero va perfilando sus políticas de actuación. En lo local, el Granada se enfanga en tercera división y José Torres Hurtado afronta su segundo año en la Plaza del Carmen. Y la provincia tiene una tasa de paro del 9,41%. Es el momento en el que el milenario reino de Granada tiene el menor registro de paro desde que se tienen datos. ‘Apenas’ 32.000 personas se encuentran en situación de desempleo.

Volvemos. Han pasado poco menos de diez años y la provincia afronta su sexto año de pesadilla con una tasa de desempleo del 35,64%, según los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA); esto son 156.100 granadinos que quieren trabajar y no pueden. La provincia tiene 124.100 más en situación de desempleo que hace diez años.  ¿Cómo hemos llegado hasta aquí?

Evolución del paro en Granada

CUANDO FUIMOS ‘LOS MEJORES’ 

En los últimos compases de 2004, Granada fue la provincia de Andalucía con menor tasa de paro. Éramos los mejores. Cádiz lo pasaba mal con la tasa más alta de la comunidad, un 21,83% de desempleo que en aquel momento ya sonaba a debacle, aunque la provincia del estrecho mejoraría sus cifras en los siguientes años. Tan sólo Almería bajaba del 10% de paro; el resto, del 13% hacía arriba.

Años después, la provincia alcanzaría su máximo número de ocupados: 355.500. Era 2007 y en Granada tan sólo se encontraba desocupada una de cada diez personas. En ese momento había alrededor de 26.000 empresas en la provincia. Unos meses después, ya en 2008, la construcción conseguiría dar empleo a más de 57.000 personas en un paroxismo de cemento y hormigón.


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Pero, la Edad de Oro granadina exhaló su último aliento en esos primeros meses 2008, antes de que Lehman Brothers saltara por los aires. Antes de que Estados Unidos indicara el camino del desastre. Antes de que la particular burbuja inmobiliaria patria implosionase para convertir al sector de la construcción en esa estrella muerta que ya apenas calienta.

Hasta ese momento, Granada había estado coqueteando con tasas de paro de entre el 10% y el 15% -elevadas para el conjunto de España pero ‘buenas’ para el sur- Pero la llegada de 2008 inició la ascensión de una soga que tuvo su máxima altura en el tercer trimestre de 2013. En esa fotografía vaga e imprecisa de los meses de julio, agosto y septiembre, la provincia alcanzó un pico de 172.100 paisanos sin lugar en el que desarrollarse como trabajadores. Estaban en paro y con el currículo lleno de intentos por entrar en una de las aproximadamente 22.000 empresas que siguieron abiertas durante ese año.

LA LARGA TRAVESÍA

Crisis. Año VI. El Granada siente la quemazón de los puestos de descenso y acaba de salir la primera EPA del año, la ‘históricamente mala’ – ha sido el peor trimestre desde hace nueve años – que este año, además, no registra empujones como el de la Semana Santa. Los parados, esos 156.000, son 2.000 menos que al cierre de 2013. ¿Es un cambio de tendencia? Ya tuvo lugar una bajada en la cifra de parados en mitad de la crisis. En concreto, del primer al segundo trimestre del año pasado, Granada desapuntó del paro a 2.500 trabajadores. En aquel momento parecía que, por fin, se había tocado fondo. El sueño duró poco: al siguiente trimestre y una vez terminada la potente temporada alta en turismo, la provincia alcanzó su tope, los 172.100 parados anteriormente citados.

Eso, en cuanto al número de parados. La población ocupada, esa que se dedica a insuflar aliento al Estado del Bienestar, todavía no da signos de mejora estable. Si en los últimos meses del año pasado se contaban en 283.000 los ocupados en la provincia tras la subida de casi 6.000 del anterior trimestre, los primeros compases de 2014 han vuelto a dejar una caída de 1.300 en el número total de trabajadores en Granada. No hay manera de estabilizar una cifra de la que depende el conjunto del sistema.

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A QUÉ NOS DEDICÁBAMOS, A QUÉ NOS DEDICAMOS

Granada ha puesto su fe en los últimos años en el sector servicios. Aunque la capital ha liderado -sencillamente, por población- el número de empleados en este sector, el conjunto de la provincia ha abrazado la apertura de comercios, bares y otra clase de negocios en el sector servicios que, ha día de hoy, da empleo a más del 75% de los granadinos. El pico se alcanzó en el tercer trimestre del año pasado. En temporada alta, claro, cuando ocho de cada diez empleados lo estaban en este sector. Mucho ha cambiado el peso en la economía local de este área económica desde 2008, año en el que aglutinaba el 65% de los empleados.

Si la provincia ha encontrado su fe económica en negocios del sector servicio, donde se ha convertido en una auténtica apóstata es en la construcción. En los años del ladrillo, Granada tenía a 57.700 personas viviendo directamente de la construcción. Hoy, apenas 11.000 profesionales se dedican a un sector que sí parece haberse recuperado un tanto desde el último trimestre, generando en los tres primeros meses de 2014 alrededor de 1.000 puestos de empleo.

Sector servicios

Por su parte, la industria nunca ha llegado a despegar en la provincia. Antes de la pesadilla, Granada llegó a tener un pico del 10% de sus trabajadores en el sector industrial. A día de hoy, la provincia ha perdido 12.3000 empleos industriales.

SIEMPRE NOS QUEDARÁ EL TURISMO… Y EL CAMPO

En una economía avanzada no deja de ser llamativo encontrar el resurgimiento del sector agrario, otrora denostado por jóvenes y emprendedores en general y que, en los últimos años, ha crecido en número de empleados de los casi 30.000 de mediados de 2011 a los más de 54.000 que hay actualmente. Un incremento que apunta al 50% en el único sector que crece con fuerza desde hace tres años, a pesar de la marcada estacionalidad.

Y el turismo… el credo de la provincia. Un sector del que dependían directamente 31.347 personas el pasado mes de marzo y que ha capeado la pesadilla de manera envidiable, siendo incluso fuente de empleo: a principios de 2007, los recintos hoteleros de la provincia daban trabajo de manera directa a más de 2.400 personas; el crecimiento del número de empleados, en casi un millar, ha venido acompañado de una recuperación constante en la cantidad de establecimientos de este tipo abiertos en Granada: se ha pasado de los 2.644 de finales de 2012 a los 3.164 que había contabilizados el mes pasado. Eso sí, todavía queda un tanto para alcanzar la cifra record de 3.941 establecimientos en 2007.

¿CÓMO ESTÁN EN EL RESTO DE ESPAÑA? 

Y AHORA, ¿QUÉ? 

Que el turismo es y debe ser fuente de riqueza en una ciudad y provincia como Granada es una realidad contrastada. Pero también queda espacio, a este lado de Despeñaperros, para la innovación y la creación de empleo de alta calificación. El PTS ya araña inversiones millonarias: 558 millones de euros hasta 2012,1549 empleos directos y todo un campus de la salud a la espera de despertar.

También está sobre la mesa el sector TIC, con el ambicioso proyecto ON Granada Tech City. Y el sector educativo, que sólo con la UGR congrega a más de 20.000 estudiantes cada año.

En definitiva, los últimos datos de la EPA plantean más interrogantes de los que solventan. ¿Cambio de paradigma? Está por ver…

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