Martes, 17 Octubre, 2017

            

Arqueólogos presentan a la Junta los resultados de los trabajos en la zona donde podría estar Lorca

El análisis de las fotografías aéreas les ha venido a confirmar que los trabajos realizados hasta ahora se han centrado en un lugar "equivocado"

Zona de las excavaciones | Foto: Agencia


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El arqueólogo Javier Navarro, que coordina el equipo que ha trabajado en el Peñón del Colorado, en Alfacar (Granada), en una zona donde se cree que podría estar enterrado Federico García Lorca, han presentado este viernes al nuevo director general de Memoria Democrática de la Junta de Andalucía, Javier Giráldez, los resultados de las labores desarrolladas hasta ahora, que no han revelado evidencias de fosas comunes ni restos óseos de víctimas de la Guerra Civil.

Fuentes de la Dirección General han indicado a Europa Press que se trataba de una reunión “interna” de la que no han salido conclusiones. Y de hecho, según ha informado Navarro, que ha acudido al encuentro, en Sevilla, junto al catedrático de Geografía José Luis Peña, la arqueóloga argentina María Marta Sampietro, y el investigador Miguel Caballero, le han mostrado un informe de lo que llevado a cabo hasta ahora y se han comprometido a entregarle un nuevo documento más completo una vez vuelvan a la zona a sondearla con un georradar.

Según ha indicado Navarro a Europa Press, el equipo volverá a Alfacar con ese georradar una vez que el terreno se seque, en una o dos semanas, para contrastar los resultados con el análisis geográfico que han realizado con la ayuda del análisis que José Luis Peña ha hecho de las fotos aéreas del terreno en años anteriores al intento de construcción del campo de fútbol que paralizó a mediados de los noventa la propia hermana del poeta, Isabel García Lorca.

Cuando tengan los resultados del georradar, el equipo presentará entonces una nueva propuesta de intervención en la zona, en el Peñón del Colorado, que, según Navarro, no serán las “microperforaciones” previstas, sino directamente una “intervención arqueológica” para estudiar el terreno con procedimientos arqueológicos y antropológicos, ya que ya conocen “perfectamente” su estratigrafía gracias a los trabajos anteriores. Será una iniciativa que tendrá que contar con el visto bueno de la Dirección General, que impulsó inicialmente estas tareas, que pretenden la búsqueda de víctimas de la Guerra Civil.

El análisis de las fotografías aéreas les ha venido a confirmar que los trabajos realizados hasta ahora se han centrado en un lugar “equivocado” ya que el antiguo campo de instrucción de las tropas de Falange donde algunas fuentes sitúan la fosa del poeta, entre ellas las recogidas en su día por el periodista Eduardo Molina Fajardo y posteriormente retomadas por el investigador Miguel Caballero, se encontraría a unos metros del terreno ya excavado y analizado sin que se hayan encontrado restos de fosas.

Estaría sin embargo en el mismo perímetro, donde, a mediados de los años 90, se intentó construir el campo de fútbol. Desde que los últimos trabajos se aplazaron, el equipo, al que se sumó entonces el catedrático de Geografía José Luis Peña, se centró en el análisis de archivos y el estudio del paisaje, con fotografías aéreas.

Estas labores permitieron, según Navarro, reconstruir cómo era el lugar antes de la obra del campo de fútbol. A ello se une que, gracias los trabajos realizados anteriormente, se conoce perfectamente la estratigrafía del terreno, lo que supondrá localizar los pozos que se cree que podrían albergar las fosas a la profundidad exacta y delimitar el trabajo del georradar.

Además, el general Nestares, hijo del que fuera capitán José María Nestares Cuéllar, jefe del frente de Víznar y miembro de Falange, que está asesorando al equipo, ha matizado su testimonio, ya que situaba la fosa con respecto al cortijo ‘Pepino’ o ‘Gazpacho’, situado enfrente, cuando el edificio ocupa ahora un espacio distinto al de los años 30.

Los pozos en los que podrían estar enterradas varias víctimas de la Guerra Civil fueron excavados por encargo del propietario de una fábrica textil que había en Víznar (Granada), para conseguir suministro de agua procedente de la acequia de Aynadamar, por lo que hay constancia cierta de que existen. Además, un dibujo encargado por el periodista Eduardo Molina Fajardo, que investigó sobre la ubicación de la fosa, muestra el lugar de los pozos, que, por la imagen, pueden situarse en el terreno que se analizará.

En el mismo enclave, aunque a unos pocos metros, ya trabajó el equipo de arqueólogos coordinados por Javier Navarro de finales de noviembre a diciembre de 2013, a iniciativa también de la Dirección General de Memoria Democrática, en un espacio ubicado frente al cortijo de Los Llanos de Corvera, conocido también como cortijo ‘Gazpacho’ o ‘Pepino’, a unos 500 metros del Barranco de Víznar, y a unos 400 metros del parque Federico García Lorca, donde la Junta de Andalucía ya lideró en 2009 otro proyecto para la búsqueda de fosas que acabó sin el hallazgo de evidencias de enterramiento alguno o esquirla de hueso.

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