Viernes, 26 Mayo, 2017

AI denuncia un aumento de la represión contra activistas de defensa de los derechos de las mujeres en Irán

La organización ha instado a las autoridades a terminar con el "hostigamiento y la intimidación"

Foto: E.P./MORTEZA NIKOUBAZL / REUTERS
E.P.


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Amnistía Internacional (AI) ha denunciado la intensificación de la represión contra activistas de defensa de los derechos de las mujeres en Irán, a las que las autoridades tratan como “enemigas del Estado”, y ha instado a las autoridades a terminar con el “hostigamiento y la intimidación”.

El Gobierno iraní, que relaciona las iniciativas colectivas relacionadas con los derechos de las mujeres con la delincuencia, ha ordenado a la Guardia Revolucionaria a someter a decenas de activistas a duros interrogatorios, según ha informado Amnistía Internacional (AI), que ha alertado de que muchas son amenazadas con penas a prisión por atentar, presuntamente, contra la seguridad nacional.

Según la organización, muchas de las mujeres interrogadas habían participado en una campaña lanzada en octubre de 2015 que exigía una mayor representación de las mujeres en las elecciones parlamentarias de Irán, que se celebraron en febrero de 2016.

“Es una vergüenza absoluta que las autoridades iraníes traten como enemigos del Estado a activistas pacíficas que defienden la participación de las mujeres en las instituciones”, ha indicado la directora adjunta provisional del Programa de AI para Oriente Próximo y el norte de África, Magdalena Mughrabi.

“Defender la igualdad de las mujeres no es un delito. Pedimos que termine de inmediato este aumento del hostigamiento y la intimidación, que no es sino otro revés para los derechos de las mujeres en Irán”, ha aseverado Mughrabi.

“En lugar de abordar el alarmante historial de Irán en materia de derechos de las mujeres, las autoridades han vuelto a optar por la represión, acusando a activistas de formar parte de tramas conspiratorias supuestamente orquestadas por la comunidad internacional”, ha afirmado Mughrabi, que ha añadido que el Estado iraní trata de “mantener sus prácticas discriminatorias hacia las mujeres”.

AI ha denunciado que las mujeres interrogadas no recibieron explicación alguna sobre el motivo de su citación y que, una vez se encontraban en manos de la Guardia Revolucionaria, fueron acusadas de espionaje y pertenencia a “movimientos radicales en el extranjero cuya intención es derrocar el sistema de la República Islámica”. Según han informado las activistas a AI, algunas mujeres han recibido insultos durante los interrogatorios, a los que acudieron sin representación legal.

CENSURA Y REPRESIÓN

Los miembros de la iniciativa local Escuela Feminista, que publica artículos e informaciones sobre el estado de los derechos de las mujeres en Irán, y la “campaña para cambiar el rostro masculino en el Parlamento” han recibido presiones para cerrar o suspender sus actividades, según AI, que ha indicado que el objetivo de estas medidas se ha intensificado en relación con la revista ‘Zanan e Emrooz'(Mujeres de Hoy), que anunció en julio la suspensión de sus actividades.

“Que no sueñen las autoridades iraníes con que el hostigamiento de activistas de los derechos de las mujeres va a pasar desapercibido. Deberían apoyar a las activistas de los derechos de las mujeres, no perseguirlas”, ha manifestado Mughrabi. El 6 de junio, la doctora antropóloga iraní-canadiense Homa Hoodfar fue detenida y recluida. Exceptuando una breve reunión con su abogado, Hoodfar ha permanecido completamente aislada la mayor parte del tiempo en la prisión de Evín, en Teherán.

Hoodfar colaboraba con la red feminista internacional WLUM (Mujeres que viven sometidas a leyes musulmanas), cuyo fin es fortalecer la lucha de las mujeres por la igualdad y sus derechos en contextos musulmanes. La Fiscalía, por su parte, manifestó que el motivo de la detención de la arqueóloga se debía a su relación con “el feminismo y con posibles delitos contra la seguridad nacional”.

“Es indignante que las autoridades iraníes relacionen la valiosa labor de la doctora Hoodfar con delitos contra la seguridad nacional. Esto deja entrever los extremos escalofriantes y absurdos a los que está dispuesto a llegar el Gobierno para reprimir a quienes desafían la discriminación autorizada por el Estado”, ha señalado Mughrabi, que ha instado a las autoridades a liberar “de inmediato y sin condiciones a Hoodfar y a poner fin al acoso incesante de todas las activistas”.

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