Lunes, 23 enero, 2017

Adiós a un patrimonio cultural "irremplazable" en Siria e Irak

Apenas se recupera el 10% de los bienes culturales robados



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Las guerras en Siria e Irak han dejado, además de un reguero de sangre, pérdidas millonarias en un patrimonio cultural “irremplazable” que en el mejor de los casos solo se recuperará al 10 por ciento porque la mayoría ha sido desviado al mercado negro para financiar a los grupos armados.

La pérdida del patrimonio cultural es una de las consecuencias más habituales y, sin embargo, menos aireada por la prensa internacional en la cobertura de conflictos armados, pero los casos de Siria e Irak han supuesto una trágica excepción por la amplia destrucción de sus antigüedades.

Este fenómeno silencioso llamó la atención internacional el pasado mes de marzo cuando el Estado Islámico arrasó la ciudad de Nimrud (Irak), una de las capitales del imperio asirio cuyo arte pétreo ha sido venerado en todo el mundo y mencionado en textos sagrados.

“Los yacimientos arqueológicos de Nimrud han sido destruidos”, ha dicho a Europa Press un responsable de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), apuntando en concreto a la demolición de esculturas, bajos relieves y del palacio principal.

Poco después, el Estado Islámico irrumpía en Hatra (Irak), otra ciudad asiria con templos griegos y romanos aderezados con ornamentación oriental. “De acuerdo con nuestras fuentes, todas las estatuas con representaciones humanas han sido destruidas”, ha indicado la UNESCO.

Ahora preocupa especialmente la toma de Palmira (Siria), conocida como ‘la novia del desierto’ por su antiguo apogeo como centro neurálgico del comercio regional debido a la convergencia de las caravanas de la ruta de la seda.

Aquí el Gobierno de Bashar al Assad, que prácticamente rindió la ciudad a la organización terrorista, aseguró que pudo evacuar a tiempo cientos de estatuas, pero la UNESCO sostiene que muchas han sido destruidas.

La UNESCO ha advertido de que podría considerarse un “crimen contra la Humanidad” porque el patrimonio cultural de estos países, cuna de civilizaciones, “es irrempazable”. “No es solo una pérdida para la población local, sino para todos”, ha recalcado.

VALOR INCALCULABLE

Para la organización internacional “es imposible dar valor monetario al patrimonio cultural perdido en Siria e Irak” porque “ninguna estimación sería precisa”, a pesar de lo cual es capaz de afirmar que “ciertamente son varios millones de dólares”.

“El valor de la cultura solamente puede calcularse por su importancia para comprender mejor nuestro pasado colectivo, por no mencionar que en situaciones de postconflicto ayuda a la reconciliación y cohesión social para devolver a los pueblos su identidad”, ha ensalzado.

La UNESCO no descarta “recuperar” el patrimonio dañado, al menos en parte, porque depende del grado de destrucción sufrido. “Por ejemplo, en Damasco, muchas casas históricas han sido reparadas, pero la incesante lucha en Alepo no permite iniciar la reconstrucción”, ha explicado.

A la espera de su posible intervención, una vez acabada la guerra, la UNESCO reúne ya a grupos de expertos en patrimonio cultural para elaborar planes de reparación y reconstrucción con la ayuda de técnicos de todo el mundo y también de los gobiernos de Siria e Irak.

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