Lunes, 21 Agosto, 2017

            

Aceptan dos años de cárcel por disparar a los que se acercaron al cortijo donde tenían marihuana

La Fiscalía, que pedía inicialmente nueve años de prisión para cada uno de los acusados, ha decidido modificar sus conclusiones tras alcanzar un acuerdo con las defensas

Las Gabias | Foto: Archivo GD
E.P.


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Los tres hombres que iban a ser juzgados este viernes acusados de disparar a dos individuos que se acercaron al cortijo en el que tenían montada una plantación oculta de marihuana, en Las Gabias (Granada), han aceptado penas de entre 24 y 21 meses de prisión por delitos de amenazas, de lesiones por imprudencia grave y de tenencia ilícita de armas.

La Fiscalía, que pedía inicialmente nueve años de prisión para cada uno de ellos como coautores de un delito de homicidio en grado de tentativa y de otro de tenencia ilícita de armas, ha decidido modificar sus conclusiones tras alcanzar un acuerdo con las defensas y la acusación particular, después de que los tres acusados hayan declarado ante el tribunal de la Sección Primera de la Audiencia de Granada que no tenían intención de matar cuando dispararon contra estas personas. De este modo, el juicio ha quedado visto para sentencia.

Se trata de Antonio M.S.G., de 26 años, su padre Antonio S.M., de 56, y Miguel S.R., de 35 años. Los dos últimos han aceptado 21 meses de cárcel por un delito de amenazas y otro de tenencia ilícita de armas. El primero ha aceptado 24 meses de prisión por la comisión de estos dos delitos y otro de lesiones por imprudencia grave.

Según consta en el escrito de acusación del Ministerio Público, los hechos se remontan a las 13,00 horas del 26 de junio de 2013, cuando dos hombres se personaron a bordo de su vehículo BMW en un cortijo situado en el Camino del Molino, en Las Gabias (Granada), propiedad de dos de los procesados.

Una vez allí detuvieron el vehículo a escasos metros de la puerta de entrada, y uno de ellos se encaramó al muro de la finca mientras el otro permanecía en el interior del vehículo.

Fue en ese momento cuando el acusado Antonio M.S.G. se asomó por la parte interior del muro portando una pistola y con intención de intimidar a su víctima disparó contra el que se había asomado a la finca, aunque éste se refugió tras su coche. Los proyectiles disparados impactaron por tanto en el vehículo, causando daños tasados en casi 2.000 euros.

Mientras tanto, el que le había acompañado hasta el lugar y que se encontraba en el coche se apresuró a bajar de éste y a refugiarse junto a su amigo.

Tras estos hechos, Antonio S.M., padre del que había disparado ya, se personó en el cortijo, que era de su propiedad, a bordo de otro coche y se situó tras el que se había acercado hasta allí. Entonces, se bajó y con una escopeta disparó varias veces al aire.

Personados en el cortijo, los agentes de la Guardia Civil desplazados tras el tiroteo encontraron en su interior un invernadero de marihuana camuflado y varias estancias dedicadas al cultivo de ‘cannabis sativa’, hechos por los que hay abierta otra causa judicial.

Igualmente hallaron una escopeta de caza fabricada en Rusia con el cañón recortado y considerada un arma prohibida, un réplica de un subfusil debajo de un cojín, además de diversos cartuchos sin percutir, una pistola y una navaja de 17 centímetros de hoja.

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