Miércoles, 22 Noviembre, 2017

            

Úlceras por presión: la epidemia escondida debajo de las sábanas

El experto en heridas del hospital Universitario San Cecilio, Francisco de Haro Fernández, explica cómo se producen estas úlceras y destaca la importancia de la formación entre la sociedad civil para su tratamiento



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Francisco de Haro es todo un experto en úlceras por presión. Enfermero gestor de casos en el Hospital Universitario San Cecilio, es miembro consultivo a nivel nacional del GNEAUPP –Grupo Nacional de Estudio y Análisis de Úlceras por Presión-, y además, se ha formado con muy diferentes cursos sobre heridas agudas para hacer cirugía menor.

Este profesional hace especial hincapié en la necesidad de formar a los ciudadanos para que en casa puedan realizar un efectivo tratamiento de estas lesiones. “Las úlceras por presión son úlceras de origen isquémico, y se trata de lesiones cuya motivación es una alteración de los capilares, o arterias más superficiales en la piel”, explica Francisco de Haro, que también comenta cómo, normalmente surge en pacientes dependientes que no pueden autosatisfacer sus necesidades básicas, y tienen que estar en la cama o atendidos por un familiar.

“Se trata de personas que tienen una movilidad total o parcialmente reducida. Están mucho tiempo sentados, y les puede aparecer una úlcera por presión, que puede llegar a convertirse en crónica, en un estadio muy avanzado”, continúa este profesional con su explicación, asegurando que estas úlceras son consideradas hoy día como “la epidemia escondida debajo de las sábanas”.

Estas úlceras tienen su origen cuando los capilares se ven afectados. La presión que puede soportar un capilar es de dos horas, pero si se mantiene durante más horas, y además la masa ósea es mayor, el riesgo se incrementa considerablemente.

“Yo me siento sobre una superficie dura con mi peso corporal, además de mi prominencia ósea, así, que automáticamente presiono la sangre: los capilares se ocluyen, no llega oxigeno ni nutrientes y aparece una afectación de todo el tejido cutáneo. Empezamos por la epidermis, después la dermis, el tejido subcutáneo, e incluso tendones, músculo y hueso pueden verse afectados. Y puede producir una infección generalizada e incluso la muerte”, aclara De Haro.

La úlcera por presión afecta a los capilares, porque no les llega sangre, nutrientes y oxigeno, así que  los tejidos se afectan. “Empezaríamos por la dermis que es la parte más superficial que tenemos, después la epidermis, que es donde tenemos los vasos, sensibilidad, control de la temperatura, de la grasa, porque también puede afectar a la grasa”, explica De Haro, “y también, porque hacemos deslizamiento o fricción“. De padecer estas úlceras, tienen riesgo tanto las personas obesas como las delgadas. Las obesas por su peso, y las delgadas porque no tienen carne cuando están apoyadas contra una superficie.

Las primeras manifestaciones de estas úlceras siempre dependen del tipo de piel de la persona, pero lo básico es que el primer signo sea un eritema, que es un enrojecimiento, como quemadura solar, y “si yo pongo el dedo encima, presionando, y lo quito, y la piel no se pone blanca, sino que se queda roja, tengo una úlcera por presión en estadio 1”.

Para que eso no llegue a más, existen herramientas como escalas de valoración de riesgo, que determinan el nivel de peligro que puede tener una persona, bien durante su hospitalización o su estancia en casa si es una persona dependiente, o en un complejo residencial. “Se trata de una lacra, con cifras que hablan de 100.000 pacientes atendidos diariamente por familiares o profesionales sanitarios“. La prevalencia es también muy elevada. A nivel hospitalario oscila en torno a un 11%, a nivel domiciliario está cerca de un 6%, y en centros sociosanitarios se ronda el 8%. “Estamos hablando de datos muy importantes, porque económicamente supone un gasto sanitario de 600 millones de euros al año”.

Después de la rojez en la zona, aparece una ampolla, con un contenido hemático o no, dependiendo de si se han roto los capilares. Puede aparecer, posteriormente, una placa de color negro, rígida o húmeda. Esa placa es un tejido muerto, y son restos de colágenos, donde la piel se ha muerto, y eso no se puede recuperar. “No puedo saber, como profesional, qué afectación hay si no quito la placa negra y veo lo que hay debajo”, asegura el experto, “al retirar el tejido muerto puedo encontrarme incluso el hueso, algunas lesiones son realmente importantes”.

No existe una horquilla de población a la que se pueda escoger como de riesgo para esto. Aunque es cierto que se suele estudiar a partir de los 65 años, que es cuando la dependencia se comienza a manifestar. “Pero también podemos hablar de úlceras en niños, o en pacientes con determinadas enfermedades: degenerativas, neurológicas, con cáncer… Lo más importante son los cambios de posición cada dos horas“.

ESTRATEGIAS PARA EVITAR LA APARICIÓN DE ÚLCERAS POR PRESIÓN

Cuándo la úlcera está en tratamiento, se deben llevar a cabo: curas en ambiente húmedo, basadas en el concepto TIME, tratar la lesión en función de lo que tiene en el lecho. Primero hay que hacer una valoración de la persona, porque la herida es una parte de una persona. Y hay una serie de factores desencadenantes o predominantes.

Por tanto, tengo que saber qué tengo (una persona cardiáca, o con un proceso autoinmune, o con diabetes…) y es entonces cuando apuesto por una vía curativa o paliativa. Las medidas preventivas siempre, y luego curativas o paliativas. Todo bajo el concepto TIME.

T: tejido donde está la herida. Y cómo tengo que abordarlo.
I: cómo manejo la inflamación que puede tener presente la herida, o la infección.
M: tipo de fluidos que salen de la herida.
E: cómo puedo favorecer que la herida cierre.

El concepto TIME es un concepto metodológico que es científico. La experiencia es básica pero la evidencia es importantísima.

Pero, realmente lo primero que debemos tener en cuenta es la prevención:

1. Cambios de posición. Cada dos horas.
2. Los ácidos hiperoxigenados: aloe vera… que quieren eliminar la inflamación y zonas enrojecidas. Los acidos grasos revierten el deterioro de los capilres, dermis y epidermis. Aplicarlos cada ocho horas en masajes muy suaves. Camas elevadas como máximo 30 grados, para evitar que no se deslice el paciente.
3. Pacientes sentados en una sábana para hacer los cambios de sofá a cama, para levantarlos con suavidad y que no haya fricciones.
4. Los estáticos y dinámicos.
5. Taloneras: que son de espuma, evidenciada por la universidad politécnica de valencia. Amortizar el peso.
6. Superficies dinámicas de aire alternante.

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  1. Mi madre es dependiente y tiene diabétes, hace dos años sufrió un infarto de miocardio, ha tenido úlceras por presión en los talones de ambos pies, en la rabanilla del culo y ahora está curada gracias al tratamiento de una enfermera. Le hemos comprado unas taloneras, un cojín y un colchón antiescaras. Ahora está mejor y nosotras más tranquilas. Gracias al personal sanitario por su profesionalidad y cuidados en el domicilio. Son los mejores! y gracias a la ley de dependencia que en Andalucía funciona!.

  2. Mi madre tiene escaras, la mayor de ellas es del grado IV y està en la regiòn sacra, una zona muy complicada. hemos escuchado diferentes criterios, que debemos taparla despuès de las curas, otros nos dicen que no, que las escaras tienen que recibir ventilaciòn. Unos mèdicos dicen que no debemos aplicar cremas, otros dicen que sì. Estamos muy confundidos, por favor, necesitamos ayuda para combatirlas.

  3. Mi padre tiene una degeneración corticobasal, tiene una úlcera por presión en la mano izquierda ya que la tiene deformada y pegada al cuerpo y se le ve el hueso. Si llega a coger infección qué riesgo tiene mi padre?. Gracias.